Base de Datos de Clientes

Hoy, en el mundo de los negocios y empresas, el hablar de base de datos es tan natural como el saber leer y escribir. No obstante, cientos de miles de PYMES; a pesar de contar, por lo menos con una computadora, no le sacan el provecho que debieran.

La razón: nunca han tomado un curso del manejo de una PC (personal computer) y mucho menos, cuentan con los programas (software) básicos para llevar a cabo el diario trabajo que hay que realizar en una computadora al servicio de un negocio o empresa.

Va de cuento: en 1985; (¡qué buena memoria!), había encargado, en la sección de mascotas de Liverpool Insurgentes, una cachorrita french poodle (es una raza que se caracteriza por ser una de las más preferidas entre todas, para tenerla en casa). Días más adelante recibí un telefonema del almacén, donde me comunicaban que ya había llegado la cachorrita que había encargado. Al día siguiente me presenté; me acerqué a la jaula de los perritos y ahí estaba una hermosa cachorrita de la denominada «tacita de té» (es del tipo más pequeño de esa raza).

Con el fin de preguntar por mi estado de cuenta me dirigí a las oficinas no sin antes decirle al vendedor de mascotas, que me esperara a que regresara. Cuando venía de regreso, por la perrita, me llamó la atención una computadora portátil (de ese tiempo):
1.00 metro de largo por 70 cm. de ancho y 50 cm. de grosor y unos 15 Kg de peso. Le pregunté al vendedor ¿es de juguete? a lo que me contestó: no señor, es una verdadera computadora portátil; es la última que me queda y está en oferta; sólo cuesta $5,000.00 pesos.

En ese tiempo tenía unos pocos meses de haber ingresado a Roche laboratorios con el puesto de gerente de lanzamiento de nuevos medicamentos; era un nuevo reto en mi carrera profesional y pensé que sería muy bueno que tuviera una PC (en este tiempo casi nadie, en las empresas, contaba con una computadora personal). Así que me dije; seré el primero, en Roche, en tener una PC y además de mi propiedad.

Fui con el vendedor de la perrita y le dije: perdón amigo, pero he cambiado de opinión; prefiero comprar una PC que esta linda cachorrita; me dirigí a casa con mi primera computadora, sin saber que había tomado la mejor decisión de mi vida profesional. A partir de este hecho, se me abrió un mundo hasta ese momento desconocido; mi trabajo me lo agradeció. En muy poco tiempo conseguí hacer reportes claros y hechos en tiempo record; material punto de venta, limpios y de gran impacto vendedor, así como una serie de controles que me hacían fácil la vida y mi trabajo.

Eso sucedió en 1985 y a la fecha sigo siendo un gran admirador de las computadoras y he aprendido a realizar cosas que ni siquiera soñé en mis momentos más alucinados. Una de las cosas que me ayudan de sobre manera, son la elaboración de bases de datos; hoy día, ningún negocio puede prescindir de hacer sus propias bases de datos: inventarios, clientes, compras, pedidos, cobranzas, surtidos, pagos a proveedores y otros; nóminas, impuestos, ventas, servicio al cliente, CRM, etc.

Ya no lo piense más y no me salga con que está usted muy grande para esos aparatos; las computadoras no muerden, ni atacan a nadie; son simplemente herramientas que cualquier persona puede y debe aprender a manejar.

 

Colofón de este capítulo: Ser ignorante no es malo; lo malo está en no hacer nada para no seguir siéndolo.

 

Si usted amiga o amigo lector aún no tiene o no usa una computadora en su negocio, lo más probable es que muy pronto quede al frente de su negocio (sí, parado en la calle y viendo a su empresa que ha desaparecido).

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Conoce al autor

Reynaldo Andres Serrano Becerril

Profesor de Mercadotecnia, ventas y atención y servicio al cliente en Universidad Anáhuac 1985-2010

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