¿Y los Problemas Matemáticos?

Hasta el momento, te he presentado técnicas y estrategias de estudio en términos generales. Pero merece la pena hacer una mención especial cuando se trata de estudiar Matemáticas, Física, Química, Estadística, Informática, Economía, algunas partes de Ecología y Genética, y en general, cualquier asignatura que implique resolver problemas usando habilidades lógico-matemáticas. Esto no significa que no sirvan las técnicas y estrategias que hemos visto hasta este momento, sino que hay que gestionarlas de un modo diferente. 

En primer lugar, sigue resultando útil la lectura, trabajo con los textos y la esquematización. Un consejo muy útil aplicado a la resolución de problema es la elaboración de un "formulario", que sería equivalente al glosario, pero en vez de definiciones recopilarás fórmulas a usar y casos en que son necesarias. Éste puede tener el formato de cuadro sinóptico. Pero no debes quedarte aquí.

A continuación, debes asumir que la resolución de problemas no se estudia sólo leyendo y esquematizando. Debes empezar por practicar, luego practicar más, y finalmente seguir practicando. Sólo estudiarás eficientemente la resolución de problemas si resuelves muchos problemas.

Practicar
Cuando estudias asignaturas en las que es imprescindible resolver problemas, tu cuadernos es especialmente necesario.

 

Cada vez que te enfrentes a un problema, es importante la organización de las ideas. Seguramente te ha ocurrido que, aun conociendo bien todas las fórmulas, lees el enunciado de un problema y no sabes ni por dónde empezar ni lo que te están pidiendo. No te preocupes, es algo muy normal, porque tratas de asimilar la información que te dan... pero el enunciado quizás sea demasiado largo y son muchos números y unidades que recordar.

Organización
Resolver problemas implica mantener un estricto orden de los datos, desde el inicio, pasando por el desarrollo, hasta llegar al resultado final.

 

  1. Conforme vayas leyendo la información del enunciado, vayas elaborando en el espacio de respuesta una tabla de datos, en la que sintetices TODA la información que te dan. Es importante que anotes la magnitud (por ejemplo, diámetro, velocidad, etc.), el valor y la unidad en que está expresada. Hago especial hincapié en el tercer dato, porque las fórmulas están diseñadas para usar unidades concretas... y los profesores tenemos la pequeña costumbre de redactar los problemas cambiando alguna unidad, para hacerte pensar y hacer algún cálculo extra. También es recomendable que en esa tabla de datos incluyas la variable (o variables) por la que se te pregunta.
  2. Siempre que el tipo de problema lo permita, trata de hacer una representación gráfica del mismo, con un dibujo o un diagrama de la situación que se te presenta. Visualizar te ayudará a convertir esos datos abstractos en una situación real. Esta estrategia se presta bastante especialmente cuando se trata de problemas de Física, Geometría y Trigonometría.
  3. Añade la fórmula (o fórmulas) que consideres que te van a servir para resolver el problema. Haciendo esto, tendrás los datos más organizados y seguro que ya tendrás más claro por dónde empezar y hacia dónde ir.
  4. Trata de seguir un orden en el desarrollo del problema, de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo.
  5. Asegúrate de que el resultado está claramente diferenciado; te ayudará a encontrarlo cuando revises los problemas que has hecho.
  6. Y como consejo final, vuelve a resolver el problema cuando repases; no te conformes con sólo ver cómo lo hiciste una vez.

Samuel Cañadas Santiago

Biólogo especialista en Educación, Comunicador, Doctor en Neurociencia y Comportamiento

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