Crea un Hábito de Estudio

Ya has planeado toda tu fase de estudio. Tienes claro qué quieres alcanzar y qué tiempos vas a emplear para conseguirlo. Pero recuerda que ser consecuente es una de las condiciones que te dije. Si no estás acostumbrado a estudiar o tienes algunos vicios, el hecho de crear un hábito de estudio puede ser más difícil que el estudio en sí mismo.

Amar estudiar
Estudiar no debe ser un suplicio; hay que seguir estrategias que hagan del estudio un momento agradable.

 

Precisamente por eso, no vas a sentarte a estudiar una tarde entera el primer día. Recuerda que es mejor ser "microambicioso". Empieza con períodos cortos de tiempo, supongamos unos 20 minutos al principio, y date un "micropremio" al final de cada uno. Darte un pequeño premio con cada pequeño logro es una forma de reforzar el hábito de estudio. ¡Pero cuidado! Si eres "microambicioso", no te vayas al cine después de 20 minutos de estudio. El valor del premio debe ser proporcionar al logro; comerte un caramelo, escuchar una canción corta, mirar una foto que te agrade, o cualquier otra pequeña cosa que te guste son algunos ejemplos de pequeños premios que puedes regalarte en un par de minutos. Verás que haciendo esto, poco a poco, conseguirás concentrarte durante varias horas antes de lo que crees

Micropremio
Aprobar aquel examen es la recompensa que buscas, pero hay una parte de tu mente que no está pensando en el futuro cuando estudias... dale un pequeño premio a ese esfuerzo aquí y ahora.

 

Preparar el ambiente de estudio es el otro aspecto importante para crear hábito de estudio. El ambiente es todo lo que te rodea en el momento de estudiar. A continuación, enumero los principales consejos para que éste sea adecuado:

  • Elige un buen lugar para sentarte. Has leído bien: sentarte. Esto significa que no debes acostarte para estudiar. La cama y el sofá no son buenos lugares para estudiar, porque tu mente los asocia con el descanso y rápidamente desconectará; además, un asiento demasiado cómodo puede provocar que te relajes demasiado... hasta dormirte. Así que deja de autoengañarte, en la cama no te concentras mejor. Elige una mesa o un escritorio y siéntate en posición erguida sobre una silla.
  • Organiza tu lugar de trabajo. Si tu mesa está llena de cosas, es más probable que distraigan tu atención; así que pon sobre ella sólo lo que necesites para estudiar en ese rato, a ser posible, de manera ordenada. De hecho, organiza lo que vas a necesitar antes de sentarte; así no harás pausas innecesarias que rompan tu ritmo.
  • Elimina distractores. En general, reduce la posibilidad de "procrastinar". Apaga la TV, evidentemente, aleja el móvil de ti, y elimina de tu proximidad cualquier objeto que te pueda hacer pensar "hago esto y después me pongo a estudiar" (lo que no deja de ser una forma de decir "hago esto para evitar ponerme a estudiar"). 
  • Usa una iluminación correcta. Piensa esto: si tienes poca luz, te dormirás, pero si tienes mucha luz, verás demasiadas cosas a tu alrededor y te distraerás. Lo ideal es tener un buen foco de luz cerca de ti; de este modo, verás bien pero no verás más allá. Además, esto te ayudará a enfocarte en lo que tienes delante.
  • Crea tu propia rutina. Algunas personas escuchan heavy metal para practicar problemas de matemáticas, y música clásica para memorizar. No tienes por qué hacerlo así, cada persona tiene sus propios gustos. Elige estímulos que te motiven para tareas concretas, y acompáñalas con ellos. Puede tratarse de un género musical (habitualmente la música clásica, el rock clásico, el chill out y la música ambiental funcionan muy bien), un aroma, una bebida, etc.
  • Aliméntate y descansa bien. Cuando te hablé de los horarios, ya te expliqué la importancia de comer y dormir. No sobra recordarlo de nuevo si estamos hablando de los buenos hábitos de estudio.
  • ¡Muévete! Cada 40 minutos aproximadamente, levántate y haz algún ejercicio físico durante un par de minutos, te vendrá bien. Puedes caminar un poco, hacer sentadillas o saltar. Estar sentado demasiado tiempo seguido puede provocarte dolores musculares, principalmente en la espalda y en las piernas, que a su vez impedirán que te concentres bien, así que evita eso. Además, ese pequeño movimiento actuará como un "click" en tu mente y recuperarás de nuevo la atención. De hecho, si aparte de esto, tienes la oportunidad de hacer algo de ejercicio al día (1 hora aproximadamente), hazlo; te ayudará a aprovechar mejor tu tiempo de descanso.
  • Estudia acompañado... o no. A veces, si estudias con alguien más, os podéis motivar mutuamente; otras veces, os vais a distraer. Todo depende de cómo seas tú y de con quién estés. Elige la mejor compañía para estudiar si es que eso te puede ayudar.
Entorno de estudio
Trata de controlar todas las variables posibles en tu ambiente de estudio.

 

Samuel Cañadas Santiago

Biólogo especialista en Educación, Comunicador, Doctor en Neurociencia y Comportamiento

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