Planificación

Como ya te indiqué en la Lección 2 del Curso de Técnicas de Estudio, antes de estudiar debes saber cómo vas a estudiar. Partimos de que el tiempo es limitado... pero también es verdad que, sea cual sea ese tiempo, siempre lo vas a llenar. Imagínate, por ejemplo, que tienes que preparar una maleta para un viaje, ¿cuánto tardas en terminarla? La respuesta es que depende del tiempo que tengas: si tienes media hora, tardarás media hora, y si dispones de dos días, seguramente pasarás los dos días metiendo cosas y pensando en qué otras te hacen falta (y muy probablemente de un modo u otro se te acabe olvidando algo que después echarás en falta). De modo que, sea preparar una maleta o sea estudiar un examen, antes de ponerte en acción, establece qué tienes que hacer, cuándo lo vas a hacer y cómo lo vas a hacer. En esta lección aprenderás qué y cuándo.

Objetivos

Igual que para preparar una maleta primero tienes que determinar qué vas a llevar, para estudiar debes determinar qué tienes que saber.

Como eres estudiante, establecer los objetivos no depende del todo de ti, ya que tienes un plan de estudios, un libro y unos profesores que te los van a decir. Sin embargo, habrá conocimientos que quizás tú ya tengas, y probablemente vayas un poco rezagado para adquirir otros. Así que empieza por hacer una lista de las cosas que debes saber para el día de tu examen. Literalmente haz esta lista, bien en un papel o en un archivo de Word o de Excel.

Calendarios

Empieza literalmente por dividir el tiempo entre los objetivos que has planteado. Si tienes seis días para cumplir tres objetivos, parece lógico dedicar dos días a cada objetivo. Pero esto no queda aquí, porque adquirir algunos conocimientos puede ser más complicado, o si vas con retraso, necesitarás invertir más tiempo en ellos. Así que el siguiente paso será adaptar los lapsos que resultaron al dividir.

Como ya sabes, es muy importante que seas realista y consecuente. Es decir, no planees actividades que de antemano sabes que no vas a poder cumplir, pero una vez que las hayas planeado, cúmplelas estrictamente.

Una vez que ya tengas los objetivos distribuidos por días, plásmalo en un calendario. Puedes usar un papel que tengas visible en todo momento, una tabla de Excel, o bien algún software específico, como Google Calendar, Evernote, Doodle o Calendly, que te enviarán notificaciones de lo que tendrás que hacer en cada momento. Fíjate en que no te he dicho que uses la agenda del móvil... más adelante entenderás por qué.

Horarios

Hacer un horario es prácticamente igual que hacer un calendario, pero de un modo más específico, detallando la tarea concreta que harás a cada hora; así que puedes usar las mismas herramientas.

Empieza por poner en tu horario aquellas actividades que no decides tú, por ejemplo: horarios de clases, de comidas, dormir... ¡Un momento! Pero, si se trata de organizar el tiempo de estudio, ¿por qué planificar las horas que no son de estudio? Pues bien, en primer lugar, porque ésas son las horas que no podrás tocar; y en segundo lugar, porque las personas somos animales de costumbres.

Así que intenta ser poco flexible con tus horarios, planifica tus comidas y sueño todos los días a las mismas horas, y así tu cuerpo se adaptará con más facilidad a esos hábitos. De hecho, las primeras veces trata de planificar absolutamente todo, incluso los minutos para escuchar música, hablar con los amigos, etc. Poco a poco, una vez que ya estés habituado, podrás dejar de hacer esto. Evidentemente, al planear tus horarios, trata de evitar actividades que no sean imprescindibles para el estudio; por ejemplo, no planees salir de fiesta en épocas de exámenes. Pero sí planea un tiempo al día para cierta actividad física (en torno a una hora diaria), porque despejará tu mente y aumentará el rendimiento de tu descanso.

Ahora, con las horas que te quedan, ya puedes hacer tus horarios de estudio. Si estás yendo a clases, o tienes alguna otra actividad obligatoria, como ves, no tendrás mucha disponibilidad para planificar cualquier hora del día. Por el contrario, si tienes total libertad, te aconsejo que estudies sobre todo por las mañanas (ya que es cuando tenemos nuestra máxima atención), o bien las últimas horas de la tarde (ya que cuando vamos a dormir, nuestra memoria asimila mejor lo más reciente). 

Una pista muy útil es que las áreas del cerebro relacionadas con la memoria están muy activas a primera hora de la mañana, las áreas de integración lo están en la mañana avanzada, y las áreas motoras a partir de mediodía. De manera que, si puedes elegir, estudia conceptos, definiciones, nombres y fechas entre las 8am y las 10am (asignaturas como Historia y Literatura), haz ejercicios prácticos y problemas entre las 10am y las 12pm (Matemáticas, Física y Química), y después de esa hora, dedícate a tareas más mecánicas (como hacer esquemas) o incluso a tu hora de actividad física. En cuanto a la noche, lo ideal sería repasar cosas que ya has estudiado. Igual que en el calendario, al hacer tu horario debes ser realista y consecuente.

Pero, ¿cuántas horas debes estudiar? Bueno, vamos a dividir esa pregunta en dos. 

¿Cuántas horas debes estudiar de cada asignatura? Depende de la dificultad y complejidad de la asignatura. Según expertos de la Universidad de Utah, las asignaturas que te resulten sencillas requerirán una hora de estudio semanal por cada hora de clase; las de dificultad intermedia requieren dos horas por cada hora de clase; y las complicadas requieren tres horas por cada hora de clase. Por ejemplo, supongamos que para ti la asignatura de Biología tiene una dificultad intermedia, y que tienes tres clases semanales de esta materia; en tal caso cada semana deberías dedicar seis horas (2x3=6) a estudiar Biología en casa.

¿Cuántas horas debes estudiar al día? Los expertos en metodologías de estudio aseguran que estudiar más de tres horas seguidas hace que tu atención decaiga, así que lo ideal sería dedicar una sesión de tres horas por la mañana, y otra sesión de tres horas por la tarde.

Trabajo en bloques

Como acabamos de ver, lo más importante no es estudiar mucho, sino estudiar bien. Ok, ya tienes tus objetivos y has hecho tu calendario y tus horarios, y conoces las mejores técnicas de estudio (si no, mira este curso); pero seguro que tienes más de una cosa que hacer, así que en las siguientes lecciones te enseñaré a organizar cada sesión de estudio.

Samuel Cañadas Santiago

Experto en Educación, Científico y Doctor en Neurociencia y Comportamiento

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