Publicidad

  • Al contrario de lo que ocurre con el mundo de la pasarela, la publicidad es mucho más permisiva en cuanto al aspecto físico se refiere.
  • En una portada tu cara es lo de menos. Están las luces, el fotógrafo, la ropa, el maquillaje, tu propia interpretación de lo que quieres aparentar.
  • De hecho, la era de los guapos-guapísimos está remitiendo en publicidad, salvo para gamas muy determinadas de productos, como podrían ser la moda o la cosmética.
  • En general, los anunciantes parece que consideran que pueden vender mejor sus productos si los asocian con gente más corriente.
  • Además todo aquel modelo que pretenda hacer carrera en este mundo deber ser actuar y estar dotado de expresividad.
  • Aunque la vida del modelo es mucho más larga en publicidad, no es fácil encontrar personas disponibles que cumplan los requisitos adecuados.
  • A pesar de que las mujeres siguen teniendo un campo más amplio, cada día cobra mayor auge la belleza masculina. Se está convirtiendo en un importante polo de atracción.

 

Tarifas.

  • Las tarifas son tan dispares como cabe imaginar. Los honorarios a percibir por modelos varían:
  • Según su categoría personal.
  • Según los medios donde se va a difundir su imagen.
  • Si tienen que hablar o no.
  • Según la cantidad de ropa con la que aparecen en el anuncio.
  • Si la marca se va a asociar con su rostro.
  • La tarifa puede reducirse hasta la mitad cuando la campaña o el fotógrafo lo merecen.
  • Para las revistas, en ciertas ocasiones, suelen posar gratis por una cuestión de prestigio.
  • Las negociaciones se hacen trabajo a trabajo.
  • Siempre hay una agencia que va a ofrecer tarifas más bajas para conseguir un trabajo.
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