Seguridad en el domicilio (II).Objetos y sustancias peligrosas. Problemas de visión y audición. Prevención de caidas

A) OBJETOS Y SUSTANCIAS PELIGROSAS

Incluso el electrodoméstico más sencillo de usar puede volverse peligroso.

También pueden suponer un peligro determinados objetos y productos que todos tenemos en casa.

Debemos asegurarnos de que tomamos precauciones para que estos artículos no se vuelvan una amenaza. Veamos algunos ejemplos:

  • Usar siempre electrodomésticos que se apaguen automáticamente.
  • Colocarlos lejos de surtidores de agua (como el lavamanos del baño o el fregadero de la cocina).
  • Si tiene estufa, usar interruptores de circuito oculto para que el paciente no la pueda encender. También se pueden quitar los botones de las hornillas.
  • Guardar en lugar seguro: cuchillos, cuchillas de afeitar, objetos puntiagudos, cortadores de césped, herramientas eléctricas, parrillas, armas de fuego...
  • No tener a la vista plantas o frutas decorativas ni tóxicas (el paciente las puede confundir con alimentos comestibles).
  • Tampoco mantenga a su alcance salazones, condimentos, azúcar...
  • Los medicamentos (todos) han de estar siempre bajo llave. El que hoy no los utilice no quiere decir que más adelante no lo haga.
  • Supervisar, siempre, el consumo de tabaco y alcohol.

 

 B) PROBLEMAS DE VISIÓN Y AUDICIÓN.

  • El paciente ha de ver y oír bien en todo momento. Si es necesario utilizará gafas, audífonos o, incluso, cirugía de cataratas.
  • El domicilio ha de permanecer siempre bien iluminado. La falta de luz le puede producir confusión y mayor desorientación. Puede ser conveniente poner luces extra en las entradas de la casa, los escalones interiores y exteriores de las escaleras, el dormitorio del paciente, el cuarto de baño...
  • Usar lamparillas o luz de noche en pasillos, dormitorio y baño. Hoy en día existen pequeños aparatos de luz nocturna que no necesitan conexión a la red eléctrica (los cargamos por el día) y que pueden ser muy útiles en estos casos.

 

C) PREVENCIÓN DE CAÍDAS.

  • Las caídas en casa, además de frecuentes, pueden llegar a ser muy graves, produciendo fracturas de huesos e incluso lesiones más serias. 
  • Por supuesto, estos pacientes están especialmente predispuestos a padecerlas.
  • Hacer cambios en el hogar les puede ayudar a prevenirlas.

 

1) MEDIDAS A TOMAR  EN LA CASA PARA EVITAR TROPIEZOS Y CAÍDAS.

  • Usar una cama baja; los pies del enfermo han de tocar el suelo cuando se siente en el borde de la misma.
  • Conviene que la cama del enfermo se mantenga en la planta baja y que el paciente duerma en el lugar más visible de la casa (por ejemplo en el salón o cerca de él).
  • También hemos de intentar que el cuarto de baño no esté demasiado distante de donde el paciente pasa la mayor parte del día.
  • Tenemos que reorganizar la casa para que las cosas más importantes las tenga más a mano.
  • Es conveniente que, en la medida de lo posible, el enfermo no tenga que subir peldaños.
  • Evitar, si es posible, diferencias de altura entre los pisos en las puertas.
  • Debemos mantener buena iluminación de la casa en todo momento y, como ya comentamos en el tema anterior, poner luces donde creamos que pueden ser útiles, de día y de noche.
  • Retirar los cables o cuerdas sueltas por el suelo de lugares por donde haya de pasar el paciente.
  • Quitar alfombras sueltas o, si son importantes, fijarlas al suelo.
  • Intentar no tener mascotas pequeñas sueltas en casa, pueden originar tropiezos y caídas.
  • Mantener un teléfono portátil cerca del enfermo para que lo tenga a mano, por si ha de hacer llamadas o recibirlas.

 

2) MEDIDAS A TOMAR CON EL PACIENTE PARA EVITAR TROPIEZOS Y CAÍDAS EN LA CALLE.

  • Al caminar, el paciente ha de procurar hacerlo levantando bien las zuelas de los zapatos del suelo. No debe arrastrar los pies. Ha de usar zapatos de tacón bajo que se ajusten bien; ni demasiado holgados ni demasiado estrechos. Las suelas de caucho facilitan una buena sujeción al suelo.
  • Ha de evitar deambular por zonas húmedas, con agua o hielo, en las aceras de las calles.
  • Es muy importante, siempre, que evite movimientos o cambios de posición bruscos cuando anda por la calle.
  • En función de la situación del paciente habrá que valorar si se necesitan bastones o andadores.
  • No deberá subirse a escaleras o sillas para alcanzar cosas.
  • Hay que preguntar a sus médicos por si estuviera tomando medicación que le pudiera producir mareo, inestabilidad o alteraciones del equilibrio que puedan favorecer las caídas.
  • La debilidad muscular puede dificultar el ponerse de pié y favorecer enormemente las caídas; a veces es conveniente valorar la ayuda de un fisioterapeuta.
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Conoce al autor

julio yañez gonzalez-irun

Medicina de familia.

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