Depresión

Se ha debatido mucho sobre si una persona afectada de Fibromialgia y/o Síndrome de Fatiga Crónica es depresiva y a consecuencia de esa depresión aparece un dolor crónico, o la persona afectada puede llegar a desencadenar una depresión debido al sufrimiento de tener siempre acompañándole un dolor muy invalidante.

Personalmente y por la experiencia que tengo en este campo, y reitero que es una percepción personal, creo más en la segunda apreciación. Considero que  a fuerza de soportar un dolor mucho tiempo, sumándole la incomprensión y el complicado diagnóstico que suele acompañarles, puede aparecer una depresión.

Existen unas emociones que se denominan básicas que son: alegría, tristeza, ira, asco, sorpresa y miedo. 

Entre ellas se encuentran alegría y tristeza, son emociones normales que en cualquier momento de la vida aparecen cotidianamente, nos sentimos alegres por hechos que nos suceden, tristes por otro tipo de sucesos, en cualquier caso es normal sentir cualquiera de estas dos emociones.

 

¿Cuándo se puede decir que existe una depresión?

Existen unos criterios diagnósticos recogidos en los manuales que establecen que cuando se padece una depresión aparece un ánimo depresivo que puede incluir, lo cual no significa que aparezcan todos estos síntomas: llanto frecuente, pérdida de peso, dormir mucho (hipersomnia) o no dormir (insomnio), anhedonia (incapacidad para disfrutar de todo lo que siempre nos ha gustado y nos ha causado placer), sentimientos de culpa o inutilidad, reproches, falta de concentración entre otros.

Lo aconsejable en este caso es consultar con un especialista experto quien analizará la situación y marcará las pautas adecuadas para encontrar una mejoría. En este curso básico solamente cito a grandes rasgos para que si existe una identificación por parte de quien lo lee pueda consultar con su médico. Existen muchos casos de personas que sufren y al no acudir a su centro de salud no pueden disfrutar de una calidad de vida. 

No es lo mismo estar triste que estar deprimido. Hay temporadas que las cosas no salen como es nuestro deseo y nuestro ánimo se encuentra más decaído, es normal, es la reacción adecuada y normal a lo que nos está sucediendo. El problema es cuando ese estado se cronifica o dura más de lo estipulado.

También podemos encontrarnos personas que se instalan en la queja y en "el victimismo" porque así reciben más atención, estas personas no tienen la intención de cambiar. Pero no por esto tenemos que meter en el mismo saco a todas las personas que muestran un estado de ánimo que no es el óptimo.

La depresión puede aprender a manejarse, en muchas ocasiones no se entiende a la persona que se encuentra deprimida. Es muy común que los amigos y familiares con su mejor intención le digan: "tienes que salir", "ve al cine", "queda y diviértete". Una persona deprimida no puede hacer eso, por eso estas expresiones le hunden más de lo que le ayudan porque existe como hemos visto antes una incapacidad para disfrutar del mismo modo que se hacía antes.

Es muy importante seguir todas las recomendaciones del profesional que nos trate y pensar que la depresión se puede manejar, una vez consultado el caso se nos indicará lo más adecuado a nuestro caso.

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Conoce al autor

YOLANDA RUIZ LANCINA

Psicóloga col. (A-1522)

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