Buenas Razones para Correr

RUN

 

RETRASA LA VEJEZ

Hay corredores que rondan los sesenta y mantienen cuerpos atléticos que son la envidia de personas que no llegan a los 30.

No es solo una impresión, o casos aislados, hay estudios dirigidos por expertos que confirman que correr reduce el declive físico y psicológico de la vejez hasta en un 50%.

Según estudios clínicos publicados, por ejemplo en uno de ellos, con dos grupos de personas, uno de corredores y otro que no realizaba actividad física, así lo confirmó.

El grupo de los no corredores sufría enfermedades degenerativas, cardiovasculares y cánceres en mucha mayor proporción que el de corredores.

Cuando ambos grupos llegaron a la edad de 70 años, los corredores eran capaces de realizar todas las actividades diarias con mucha mayor facilidad y normalidad que el de no corredores, que presentaban dificultades de todo tipo para enfrentarse a una vida normal.

Al alcanzar los 80 años, la mortalidad en el grupo de no corredores era del 42%, mientras que en el de los corredores no alcanzaba el 10%.

 

SALVA-VIDAS

Está comprobada la relación entre el riesgo de padecer infartos y anginas de pecho, con el diámetro de la cintura. 

Una persona con vientre plano, reduce al mínimo las posibilidades de sufrir un ataque al corazón.

Correr es el ejercicio cardiovascular que más calorías consume y por tanto la mejor forma de mantener el vientre plano y evitar enfermedades del corazón.

 

MÚSCULOS Y HUESOS MÁS FUERTES

Cuando no se exige ningún esfuerzo, nuestros músculos y huesos se acomodan fácilmente a la vida sedentaria.

Sin ejercicio, nuestros huesos y músculos se debilitan y deterioran progresivamente.

Una actividad física de intensidad media-alta, como el que supone salir a correr varios días en semana, contribuye a fortalecer no solo los músculos del tren inferior, sino todo el esqueleto.

La actividad física activa la hormona del crecimiento manteniéndola en niveles similares a los de una persona joven, ayudando a regenerar nuestro organismo.

 

AYUDA A PREVENIR

Correr aumenta el colesterol bueno y reduce el riesgo de coágulos; mejora la eficiencia de los pulmones en aproximadamente un 50% más que el de la gente sedentaria.

En Estados Unidos se prescribe correr a aquellos enfermos de osteoporosis, hipertensión (asociada a una de las primeras causas de muerte en Occidente) y diabetes, así como para reducir los ataques al corazón.

Correr aumenta el colesterol bueno y reduce el riesgo de coágulos; mejora la eficiencia de los pulmones en aproximadamente un 50% más que el de la gente sedentaria.

Correr mantiene la elasticidad de las arterias, protegiendo al cuerpo del colesterol malo y la arteriosclerosis, ya que cuando corres, tus arterias se expanden y contraen a un ritmo 3 veces mayor que si no haces ejercicio.

Correr potencia el sistema inmune creando una mayor concentración de linfocitos, glóbulos blancos en sangre, que defienden nuestro organismo de enfermedades.

 

MEJORA LA AUTOESTIMA Y LA AUTOCONFIANZA

Correr construye tu autoconfianza y autoestima más que ningún otro deporte, ya que, es el que más fácilmente permite comprobar día a día como vas superando obstáculos y mejorando marcas. 

Ir superando retos y derribando barreras, ver progresos semanalmente y recuperar la figura, ayuda a mejorar tu autoestima y confianza.

 

ELIMINA EL ESTRÉS

El estrés es el gran ente asociado al padecimiento de otras enfermedades.

Puede que el gran beneficio de la carrera sea la descarga de energía y la eliminación de presiones y tensiones acumuladas.

Si se reducen las tensiones emotivas y ambientales, se aleja la posibilidad de padecer enfermedades.

 

MEJOR FLEXIBILIDAD Y COORDINACIÓN

La flexibilidad es vida y la rigidez  es muerte.

Un bebé que comienza a vivir es completamente flexible, mientras que una persona mayor, se vuelve rígida.

Correr ayuda a mejorar la flexibilidad y ayuda a potenciar la coordinación, dos elementos fundamentales para garantizar una vida confortable y autosuficiente a edades avanzadas.

 

ACTITUD POSITIVA

La generación de endorfinas (la hormona de la felicidad) contribuye a que veas la vida de forma más positiva.

La mejora del aspecto físico en general, y la generación de endorfinas, ayudan a mejorar tu actitud ante la vida, el modo en que afrontas nuevos problemas y los contratiempos del día a día.

Acumulas más energía positiva para enfrentarte a la vida.

Con una actitud mucho más alegre y optimista los retos comienzan a ser superables. No hay barreras que se impongan entre tus objetivos, puedes con todo.

 

FORTALECE TU MENTE Y DETERMINACIÓN

Correr realizando distancias largas cerca del umbral de la fatiga ayuda a fortalecer tu mente, potencia tu determinación y mejora tu disciplina.

Cuando el cuerpo siente fatiga y pide descanso, pero le mantienes en carrera hasta acabar el entrenamiento, no solo mejoras físicamente si no que valores como la constancia, disciplina y esfuerzo adquieren un significado y forman parte de tu vida.

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