Perfil nutricional de la Spirulina

En 1992 la Organización Mundial de la Sanidad (OMS) indicó que la Spirulina era el "Producto sano para el Siglo XXI" y fué definida como un superalimento, debido principalmente a su perfil nutricional que comprende todos los nutrientes necesarios para el bienestar físico de los seres humanos.

De hecho, la Spirulina contiene una cantidad excepcional de proteínas (entre un 55 y un 70% de su contenido en peso seco). Estas proteínas tienen entre un 83 y un 90% de digestibilidad. Esta característica la hace un alimento ideal para los vegetarianos y veganos que necesitan añadir a su dieta un alimento rico en proteínas vegetales. Además, representa un suplemento de proteínas vegetales ideal para sustituir los suplementos sintéticos de proteínas de origen animal en la dieta de los deportistas. 

No sólo el contenido en proteínas es alto, sino que el perfil de aminoácidos que las componen es muy completo poseyendo todos los aminoácidos esenciales para la nutrición humana.

El contenido en lípidos es generalmente de un 7%, con una alta componente en ácido gama-linolénico perteneciente a los ácidos grasos poliinsaturados del tipo omega 6. La asimilación de este ácido graso ha sido asociado con un efecto para la prevención de eccema, síndrome premenstrual, diabetes, inflamación, enfermedades cardiovasculares.

Entre los carbohídratos, que constituyen el 10-20% del peso seco, se pueden distinguir unos polisacáridos específicos con actividad inmunoestimulante. También un compuesto denominado Calcium-spirulan ha sido identificado en estas especies y que ha sido asociado con propiedades antivirales. 

Las vitaminas presente en Spirulina son vitamina A, B1, B2 y B12. 

Unos de los compuestos que tienen mayor relevancia en Spirulina son los pigmentos fotosintéticos. Estos no sólo dan el color típico de este organismo sino que tienen un importante efecto antioxidante, antiinflamatorio, protector hepático. A parte las clorofilas a y b, los pigmentos más abundantes en Spirulina son las ficobiliproteínas, especialmente la c-ficocianina, y los carotenoides, entre ellos el beta-caroteno es el más abundante.

La presencia de elementos minerales como hierro, calcio, magnesio, manganeso, zinc, hacen que sea un alimento ideal para personas con osteoporosis o con problemas de carencia de calcio. Además su aporte en hierro es importante para combatir y prevenir la anemia, también en mujeres embarazadas.

Sin embargo, al ser cultivada en agua salobre posee bajo contenido en yodo, a diferencia de muchas algas marinas que acumulan este mineral y pueden ser contra indicadas en casos de hipertiroidismo.

Todos estos factores hacen que el consumo de Spirulina sea deseable para la mayor parte de la población, trayendo ventajas para el crecimiento en los niños y el fortalecimiento de las personas mayores, para la prevención de enfermedades en adultos y para el tratamiento de algunas enfermedades o como paliativo de sus síntomas. 

La cantidad diaria recomendada es de unos 5-6 g de biomasa deshidratada por día.

El empleo de Spirulina puede ser de ayuda en los países donde hay carencia de alimentos y donde el aporte de proteínas es escaso. Por ello existen varios programas para incluir este suplemento en la dieta de las poblaciones de países donde la malnutrición es un problema grave, como son los países africanos.

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Conoce al autor

Milena Polifrone

Licenciada en Ciencias Biológicas

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