Preparamos nuestros semilleros

Crear y mantener nuestros propios semilleros en una huerta es, a parte de una función básica propia de cualquier hortelano u hortelana, una tarea que conlleva muchísima carga pedagógica, pues podemos plantearnos cuestiones tales como:

¿Qué semillas se siembran en semillero y cuáles directamente en tierra de asiento? …, ¿por qué?

 

Para preparar un semillero podemos hacerlo de diversas maneras y con los materiales de los que dispongamos.

Por ejemplo, podemos elaborar un semillero con una caja de porexpan (esas que se utilizan para transportar el pescado) o con envases de yogur. Es imprescindible que estos recipientes tengan agujeros en el fondo para que el agua que sobre pueda ser expulsada y la semilla no se pudra.

Semillero

 

El siguiente paso es rellenar el semillero con una mezcla de tierra del huerto y humus de lombriz o compost (es decir, enriquecer un poco el sustrato).

Ahora es el momento de humedecer bien la tierra, pero ojo, no dejarla empapada, es conveniente que escurra y drene bien la tierra que hemos utilizado.

En este momento podemos esparcir las semillas y cubrirlas con un poco más de tierra.

Debemos poner etiquetas donde figure qué es lo que hemos plantado y la fecha.

El riego debe hacerse suavemente con un bote de spray, pues si regamos con un chorro de agua, las semillas se hundirán demasiado y será más difícil que broten.

Haciendo clic aquí os presento un folleto en el que se explican, de manera breve y clara, algunos conceptos básicos sobre semillas y su reproducción.

 

Gracias a los semilleros tenemos una buena excusa para hacer una tabla de seguimiento que recoja la siguiente información:

  • Día de germinación de las semillas.
  • Día de nacimiento de las primeras hojas.
  • Días de riego.
  • Temperatura de la tierra (podemos colocar un semillero cerca de la calefacción y otro lejos para ver las diferencias de germinación y desarrollo entre uno y otro). También podemos experimentar instalando un semillero exterior. Hay que pensar muy bien donde instalarlo, pues la orientación es fundamental. Para ello, los niños y niñas pueden utilizar brújulas y demás instrumentación para orientarse en el espacio, reflexionar por donde amanece y atardece, etcétera.

 

Una vez vayan brotando y desarrollándose nuestras semillas debemos llevar a cabo la tarea del repique o del trasplante desde el semillero.

Brotes

 

El repicado es una actividad que debemos desarrollar cuando los semilleros se nos quedan “pequeños”, pero todavía no es el momento de transportar a la plantita a su lugar definitivo. Debe hacerse cuando las plántulas tienen ya entre dos y cuatro hojas.

El trasplante lo deberemos hacer cuando la planta ya sea lo suficientemente “fuerte” para aguantar la siembra directa en el terreno.

Debemos tener en cuenta, que hay semillas, como es el caso de los guisantes, cuya siembra debe hacerse directamente sobre el terreno y no necesitan semilleros.

Gracias a todas estas alternativas y opciones, podemos experimentar con el grupo clase: sembrar algunas semillas directamente, otras en semillero, regar más, regar menos, tomar la temperatura de la tierra, ofrecer más horas de sol o menos, etcétera. Y a partir de ello, hacer tablas donde se recojan los datos y luego sacar nuestras propias conclusiones.

 

Existen diferentes métodos de siembra. Para ello, os ofrezco el enlace a una página web donde se explican los procedimientos más comunes:

http://www.ecoagricultor.com/tipos-de-siembra/

Manos

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