Conoce tus aptitudes y actitudes

 

“Si no tomas la mejor decisión, haz que tu opción sea la mejor”
Samuel García

 

En una empresa las personas somos “recursos humanos”, elementos a los que se recurre, de naturaleza humana. En una entrevista de trabajo o en un currículum no te tienes que vender, tienes que presentarte.

Hazte presente. No te vendas. Somos personas, no objetos. Ellos no te van a comprar: VAN A CONTAR CONTIGO.

Antiguamente, se entendía que todo lo que un trabajador era capaz de ofrecer era su fuerza de trabajo.

Hoy en día, para que una empresa cuente contigo, es conveniente que muestres aquello que hay en ti a lo que pueden recurrir. Se habla de actitudes, aptitudes, capacidades, cualidades, destrezas, experiencia y formación. Muchas veces estos términos se solapan. Para simplificar

Para tomar conciencia de todo ello debemos conocernos. Conocernos, autoconocernos, es un proceso largo que se inicia con una parada para mirar hacia dentro y conlleva un proceso de reflexión sereno y sincero.

En la entrevista y en el currículum no tenemos que mentir, ni disfrazar la realidad. Que diga esto puede sonar raro porque estamos acostumbrados a oír lo contrario. Pero el sistema de la mentira no funciona porque nos encaja en trabajos que no nos gustan o para los que no valemos ni estamos preparados, y, en muchos casos, para todo ello a la vez.

La mentira nos encadena, la verdad nos hace libres. Este es el motivo por el que cuando vayas a una entrevista de trabajo no tienes que venderte, tienes que presentarte.

Tienes que tener información del puesto de trabajo al que optas, saber por qué lo quieres y conocerte a ti mismo o misma para ver si encajarás bien.

En la vida y en el día a día el autoconocimiento es importante porque ayuda a las personas:

  • A percibir nuestras reacciones y poder explicarnos por qué reaccionamos de una u otra manera.
  • A saber qué es lo que queremos de la vida y elaborar un proyecto vital a corto, medio y largo plazo (siempre revisable, siempre flexibles).
  • A conocer cómo funcionamos mejor.
  • A entendernos y comunicar nuestros sentimientos.
  • A tener control sobre la propia vida.

El autoconocimiento, entendido como análisis de uno mismo, te va a permitir identificar tus aptitudes y actitudes y tu formación y experiencia (incluyendo tu “saber hacer”). Todo ello va a resultar muy útil porque:

  • Sabrás lo que eres capaz de hacer.
  • Verás qué eres capaz de aportar.
  • Conocerás tus limitaciones y cómo superarlas.
  • Podrás elaborar tu proyecto profesional estableciendo prioridades según los medios necesarios, y los plazos para cada meta, sin olvidar la estrategia.
  • Identificarás tus preferencias sobre el tipo de trabajo a buscar.
  • Tendrás mayor facilidad para proporcionar la información adecuada y argumentada en una entrevista de trabajo.

 

Haz estos ejercicios:

Realiza un análisis sincero y toma nota de los siguientes aspectos

  • APTITUDES:
  • Formación y conocimientos:
    • Aficiones que has desarrollado.
    • Autoaprendizaje.
    • Conocimientos adquiridos desempeñando un trabajo.
    • Cursos de formación ocupacional.
    • Titulación reglada.

A los empleadores les interesa cuáles son tus conocimientos y no tanto cómo los has adquirido.

  • Destrezas o habilidades:
    • Qué cosas tienes la habilidad de hacer bien.

Pon todo lo que sepas hacer, tanto si lo has aprendido en trabajos, en cursos de formación, te lo han transmitido en tu familia durante la infancia o la adolescencia, es una afición tuya o lo has aprendido en vídeos de Youtube.

 

  • ACTITUDES

Es el saber estar en una empresa. Representan nuestro comportamiento en el entorno de trabajo.

Los conocimientos y las destrezas no sirven para nada si no hay una buena actitud.

Algunas de las actitudes consideradas positivas son las siguientes:

Adaptabilidad.
Asertividad.
Control emocional.
Cooperación.
Dinamismo.
Discreción.
Eficiencia.
Entusiasmo.
Equilibrio.
Facilidad para trabajar en equipo.
Honestidad.
Mentalidad abierta.
Motivación.
Objetividad.
Optimismo.
Organización.
Participación.
Polivalencia.
Puntualidad.
Resistencia ante las frustraciones.
Resolución.
Responsabilidad.
Seriedad.
Voluntariosidad.

Analiza qué conocimientos, destrezas y actitudes se precisan para los empleos que buscas.

Estudia la adecuación entre el perfil que se está solicitando y el que tú posees.

COMPARA y a lo mejor tendrás que mejorar tus conocimientos, destrezas o actitudes.

ÁNIMO.

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