Desarrollo social
No se entiende el ser humano asilado de la sociedad, las relaciones interpersonales suceden a lo largo de la vida de una persona.
La manera de relacionarnos con los demás proporciona información acerca de la sociedad en la que vivimos, las personas con las que interaccionamos y sobre uno mismo.
A su vez la manera de relacionarnos con los demás está influenciada por diferentes factores como las relaciones familiares o la propia personalidad.
Es razonable pensar que todos los cambios experimentados por los adolescentes a lo largo de esta etapa van a tener una repercusión directa sobre las relaciones que los jóvenes establecen con los que le rodean, como la familia, la escuela o las amistades.
Sin embargo, podemos encontrar un continuo en las relaciones sociales que tuvieron sus inicios en la niñez.
Los adolescentes que en años anteriores se mostraban sociables y cariñosos es muy probable que sigan comportándose de esta manera con las personas cercanas a ellos/as, al igual que los introvertidos o retraídos seguirán luchando contra su timidez o las familias que han padecido conflictos antes de esta etapa tal vez se incrementen en la adolescencia.
El cambio más significativo se produce debido a que los jóvenes ganan autonomía en esta etapa, lo que les empuja a pasar más tiempo con el grupo de iguales.
Además, se producirá una ampliación de las redes sociales debido a la diversidad de contextos como la entrada en el instituto o la participación en actividades extraescolares.
Como comentamos en el primer párrafo, el desarrollo social está influenciado por diferentes factores y relaciones, es en la adolescencia donde estas relaciones cobran especial importancia.
En las siguientes páginas analizaremos más en profundidad cómo la familia, tanto las relaciones entre sus miembros con los estilos educativos, van a influir en el desarrollo social satisfactorio de sus hijos/as adolescentes o la importancia que el grupo de iguales tiene en este aspecto del desarrollo y cómo evoluciona hasta la construcción de la pareja al final de la adolescencia cuya finalidad, biológicamente hablando, no es otra que la independencia total del núcleo familiar y la reproducción.