|
|
|
|
Lección
13 ª: Memoria: Funcionamiento
Se distinguen básicamente dos tipos de memoria:
Memoria a corto plazo
Memoria a largo plazo
Cuando recibimos una información ésta se almacena automáticamente
en nuestra memoria a corto plazo donde puede mantenerse
unos segundos. Si no se le presta atención al cabo de unos 30
segundos se pierde.
La memoria a corto plazo tiene una
capacidad muy limitada, tanto en volumen de almacenamiento
como en tiempo de permanencia.La información se puede mantener en
la memoria a corto plazo mediante la repetición.
Por ejemplo, cuando nos
dicen un número de teléfono y lo vamos repitiendo hasta
encontrar un papel donde apuntarlo.
Si uno presta atención a esta información y la elabora
(analiza, comprende, relaciona con otras ideas) puede pasar de
la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo.
La memoria a largo plazo
es prácticamente ilimitada tanto en capacidad como en duración.
El proceso de memorización implica tres fases: registrar,
retener y recuperar a) Registro
Mientras mejor registremos la información, más fácil nos resultará
su memorización, la retendremos por más tiempo y la recuperaremos
mejor cuando la necesitemos.
Es fundamental trabajar bien la información: ser conscientes
de lo que estamos haciendo, prestar la máxima atención, evitar
interferencias (otras informaciones que estamos recibiendo al
mismo tiempo, por ejemplo ruidos del ambiente, imágenes, sensaciones
corporales, etc.) que distraen nuestra atención.
En la fase de registro influyen diversos factores: atención,
motivación, capacidad de análisis, creatividad, pensamiento lógico,
dominio de las emociones, relajación, etc.
1.- Atención:
La atención permite seleccionar unos estímulos e ignorar
otros. Es fundamental tratar de reducir las posibles interferencias.
Hay que estudiar en un lugar tranquilo,
sin ruido, que facilite la concentración. El lugar ideal es
la propia habitación, con la puerta cerrada y en silencio
(sin música). La atención depende en gran medida
de nuestro interés o motivación y del control de nuestras
emociones (alegrías, preocupaciones, tristezas...). Las
emociones pueden llegar a bloquear nuestra mente, distrayéndonos
de lo que estamos realizando. Se puede ejercitar la atención,
aprender a captar la información principal y los detalles
relevantes, saber distinguir lo importante de lo accesorio.
Ejemplos: leer atentamente
un artículo y tratar de repetirlo mentalmente con el máximo
detalle posible. Observar una foto y tratar de describirla.
2.- Motivación.
Resulta más fácil memorizar aquello que nos interesa.
A un niño le resultará más fácil
memorizar los nombres de los jugadores de su equipo que las
capitales de los países europeos. Por ello el estudiante debe esforzarse
y tratar de ilusionarse con sus asignaturas, buscarle su lado
positivo. Si desde el principio uno decide que cierta
asignatura no la soporte le va a resultar mucho más difícil
su aprendizaje.3.- Significado.
Antes de comenzar a memorizar es fundamental comprender
la información, entenderla. Tratar de memorizar algo que no
se entiende exige un esfuerzo enorme y como mucho se consigue
su memorización imperfecta (con muchos errores) y a
corto plazo (se pierde rápidamente).
Por ejemplo, si hay que
memorizar una definición es fundamental en primer lugar
entenderla; sólo entonces se podrá memorizar correctamente.
Por tanto, la elaboración de la
información facilita la memorización: Cuanto más se trabaje
la lección que se pretende aprender más fácil resultará su
memorización. La memorización literal (al
pie de la letra) solo se debe realizar en casos muy concretos
(por ejemplo, definiciones, fórmulas, leyes, etc.). Excluyendo estos supuestos, la memorización
debe pretender el ser capaz de desarrollar con nuestras propias
palabras el texto aprendido, y para ello es esencial haberlo
entendido.
4.- Organización.
La información convenientemente organizada resulta más
fácil de memorizar.
Por ejemplo, es más fácil memorizar
los meses el año en orden cronológico que salteados.Si se estudian los huesos del esqueleto
es preferible seguir un orden: por ejemplo, empezar por
los huesos de la cabeza e ir descendiendo.
Cuando se estudian los ríos de
España es más fácil seguir un recorrido: por ejemplo,
empezar por los ríos que desembocan por el norte, descender
por el Atlántico y terminar por el Mediterráneo.
La información bien organizada se
puede almacenar y recordar con una gran exactitud.
Por ejemplo, si en historia
tenemos que estudiar la expansión del Imperio Romano deberemos
seguir un orden cronológico, asociarla con los distintos
emperadores, relacionarla con otros hechos históricos del
momento (por ejemplo, nacimiento de Jesús).
5.- Repetición.
Repetir la información que se está memorizando utilizando
uno sus propias palabras. El esfuerzo que se realiza al tratar
de recordar la información, sus distintas partes, las ideas
principales y los detalles, y el intentar expresar esto con
las propias palabras es precisamente lo que ayuda a la memorización.
Es un ejercicio intenso,
mucho más que leer un texto y tratar de repetirlo sin comprenderlo,
pero mucho más provechoso.
Hay que evitar una repetición mecánica
(tipo "papagayo").
En definitiva: Para memorizar bien es fundamental una buena
concentración, estar motivados y relajados, comprender el material,
organizarlo y repetirlo. b) Retención Es fundamental ir refrescando periódicamente los conocimientos
aprendidos. Por bien que se haya estudiado una lección si
no se repasa periódicamente se terminará olvidando. El estudiante debe utilizar un calendario donde anotar los distintos
repasos que tendrá que ir dando a las lecciones con el objeto
de llegar a los exámenes con los conocimientos frescos. c) Recuperación El ser capaz de recordar lo que se memorizó va a depender
en gran medida de la calidad del registro. Si la lección se
estudió bien se recordará con más facilidad. Para una buena recuperación es fundamental haber asimilado
lo que se ha estudiado. Esto se consigue trabajando la información
y comprendiéndola. La recuperación es más probable que falle cuando se ha memorizado
mecánicamente. En estos casos, si uno se bloquea en un punto
determinado de la lección va a ser incapaz de recuperar el resto.
Para la recuperación puede ser útil crear pistas y en
este sentido el contexto puede jugar un importante papel:
Muchos elementos del contexto existente
en el momento del estudio quedan registrados en la memoria.
Por ello, hay que tratar de que el
contexto en la fase de recuperación sea lo más similar posible
al que hubo en la fase de memorización.
Llevar al examen la misma
ropa que teníamos que cuando dimos el último repaso, la
misma colonia, emplear el mismo bolígrafo (uno especial),
... y muchos más.
Resulta útil crear en el momento del
último repaso estudio pistas que luego repitamos en el momento
del examen.
|