Como norma básica la utilización de
tacos está absolutamente reñida con la buena
educación y como tal hay que aceptarlo.
No obstante, al uso de tacos, aunque no se le pueda
aplicar eximentes (salvo el de trastorno mental transitorio), si cabría
aplicarle atenuantes.
No es lo mismo un taco pronunciado por una persona
alegre, divertida, desenfadada, viendo un partido de fútbol, que ese
mismo taco pronunciado por un señor adusto, serio, con cara
de pocos amigos, delante de una ventanilla de un Ministerio cualquiera
La utilización de tacos, en todo caso, debe
seguir ciertas reglas básicas de obligado cumplimiento:
La mujer bajo ningún concepto
utilizará tacos (aquí ya no
hay atenuantes que valgan).
Las personas de mayor edad
o categoría social tienen preferencia
en el uso de tacos sobre los más jóvenes o de menor
categoría social.
El jefe tiene preferencia sobre
el subordinado.
Nunca se utilizarán tacos
que supongan ofensas religiosas.
El taco se utilizará con
moderación, ya que debe reservarse
para ocasiones muy singulares que lo puedan justificar.
El taco se admite en todo caso como
expresión, nunca dirigido a otra persona
con ánimo de ofensa.
No están admitidos los tacos
encadenados, pierden frescura y espontaneidad,
predominando el ánimo de ofensa.
Ejemplo:
" cabrón, hijo de puta ".
En todo caso, se admitiría la utilización
de dos tacos bajando el tono en el segundo que, a ser posible, no
se termina de pronunciar.
Ejemplo:
" ¡ jodido cabr...! "
Una vez lanzado el exabrupto
(el taco siempre es un exabrupto, no lo olvidemos), lo correcto
es disculparse.
Ejemplo: "
¡Pero qué tío más cabrón!..ohhh,
perdón, que vocabulario el mío "
El taco más admisible es
el admirativo:
Ejemplo:
Tras una fantástica jugada de tenis, exclamar: " ¡qué
cabrón!, como juega... "
El taco admirativo siempre va
introducido por la partícula exclamativa " ¡ qué..!
"
En todo caso, y ante la dificultad de saber
cuando se puede utilizar convenientemente un taco, lo más
prudente y recomendable es abstenerse de emplearlos, quedará
usted como un caballero.
Atención