|
|
LECCION 25ª
Hay normas de elegancia generalmente aceptadas, si bien comenzamos a entrar en un terreno muy subjetivo. El tema es tan amplio que sólo vamos a comentar algunos patrones generalmente aceptados de la vestimenta masculina, ya que en el caso de la mujer la creatividad no tiene límite, siendo lo más importante el conseguir crear un estilo personal propio. El hombre debe tener presente:
Las camisas más elegantes son las de doble puño, para llevar pasadores (discretos) y por supuesto sin bolsillo. Es opinable si deben llevar las iniciales grabadas (particularmente entendemos que no). El color de la camisa debe combinar con el del traje: hay miles de opciones, pero entre las más tradicionales podemos destacar:
La corbata es el elemento más personal de la vestimenta masculina y donde uno se puede permitir un cierto toque de atrevimiento. En todo caso, debe combinar con el color del traje y el de la camisa.
En todo caso, tanto con traje como con prendas informales, hay que respetar tres máximas:
Por último, basar el vestuario exclusivamente
en grandes marcas (Hermes, Lotusse, Rolex, etc.) sólo denota
una ausencia preocupante de iniciativa y de personalidad.
|