Ciclo fundamental- Grado 1 de la RDC

Este grado también se llama Grado de la relajación concentrativa, representa en sí mismo una pedagogía vivencial de la concentración. No concentramos en nuestro propio cuerpo.

Se trata de una aproximación sofrónica de algunas técnicas del que se encuentran el yoga, pero sin contenido filosófico-religioso, como ya apuntamos antes. El doctor Caycedo solo conservó ciertas técnicas, haciendo una selección muy cuidadosa, que permitieran el dominio del cuerpo, el control de la consciencia y la percepción de esta por el esquema corporal.

Se practican diferentes técnicas de respiración de origen yógico. Hay que subrayar la sensación de recuperación que se experimenta al entrenar con la RDC 1.

En este primer grado de la RDC se desarrolla la memoria sensorio-motriz o biológica, es la de la sensaciones y de los movimientos.

Durante la práctica del primer grado, la concentración frónica se vive en dos direcciones:

  1. La concentración sobre la forma de los sistemas Isocay (la división del cuerpo en sistemas),Se empieza a descubrir la forma de cada uno de nuestro sistemas.
  2. La concentración sobre el movimiento de cada sistema por medio de ejercicios vivenciales específicos

Con la práctica de los ejercicios del primer grado de la RDC se desarrolla la fuerza muscular y la resistencia física, también la concentración

Se van trabajando los sistemas corporales (isocay) uno a uno y se hace una pausa al terminar los ejercicios de cada sistema. Una pausa llamada pausa frónica. Los momentos más importantes del entrenamiento. Al final se practica la totalización, todo el cuerpo entero y se termina con otra pausa y la desofronización, o vuelta al estado de vigilia normal.

Ese mismo día de la practica de la RDC 1, acabamos un poco más tarde de lo normal. Miré el reloj, era casi hora de coger el tren de vuelta a casa. Tenia que correr mucho para llegar. Así que salí disparado hacia el metro. A mitad de camino estaba tan agotado que incluso me daba igual si llegaba tarde. Llevaba una bolsa con ropa y utensilios de aseo, pues me había quedado en un hotel de Barcelona la noche anterior. Bueno no faltaba mucho para llegar al metro, pero no podía más, o yo creía que no podía más.

Deje la bolsa y la carpeta en el suelo, cerré los ojos en medio de la calle, no me importaba lo que pudieran pensar, solo quería recuperarme, me sofronizé, y practiqué con algunos ejercicios de la RDC 1, y volví a salir como una flecha, llegue exactamente a punto de salir el tren, pero llegue y además todavía me sobraba energía para haber hecho unos cuantos metros más. En momentos así es cuando te das cuanta de lo que realmente funciona o no.

Llegué a casa muy tarde, pero no tan cansado como otras veces.

Creo que me canso menos ahora que cuando tenía 25 años, ya que en aquel entonces solía tener más estrés que ahora y aquello me agotaba mucho.

A la mayoría de mis alumnos les encanta practicar la RDC1, pues dicen que es como si se tomaran un energetizante que les pone las pilas otra vez, también aquellos que suelen estar sobreexcitados, les permite liberarse de la sensación de ansiedad.

La practica en sí es bastante larga, pero si no se tiene el tiempo suficiente, se puede abreviar, el sofrólogo ayudará a crear un protocolo de la RDC 1 que se ajuste al ritmo de vida de cada persona intentando sacar el mayor beneficio posible.

Mucha gente ha conseguido aliviar, incluso hacer desaparecer dolores corporales por la práctica continuada del primer grado de la RDC.

El protocolo sería:

  1. sofronización de base (bajar al nivel sofroliminal)
  2. Ejercicios para el primer sistema y pausa frónica
  3. Ejercicios para el segundo sistema y pausa frónica
  4. Ejercicios para el tercer sistema y pausa frónica
  5. Ejercicios para el cuarto sistema y pausa frónica
  6. Ejercicios para el quinto sistema y pausa frónica
  7. Ejercicios de totalización, todos lo sistemas juntos y pausa frónica
  8. Desofronización (vuelta al nivel de vigilia normal)
  9. Fenodescripcción.

No voy a escribir cada uno de los ejercicios que se hacen en sofrología, solo comentar que son sencillos, y que cualquier persona los puede hacer y beneficiarse de ellos.

En estos momentos estoy colaborando con el ayuntamiento de Ibi,(una ciudad cercana a la mía) y estamos trabajando la sofrología con personas de la tercera edad, y les encanta, y hacen todos los movimientos que se requiere. Este taller se ha organizado a través de Maika Villar, que es la persona con lo que colaboro con la sofrología. Ella tiene un centro muy bonito donde se hacen varias técnicas. Conocí a Maika haciendo la formación en terapia gestalt en Alicante, y desde entonces somos muy buenos amigos, a pesar de que ha habido tiempos difíciles. Ella está muy comprometida con su centro y yo estoy muy comprometido con la sofrología, poco a poco más gente va aprendiendo sobre este magnífico método.

Y digo magnifico porque a mí así me lo parece y así lo experimento. He hecho muchas cosas anteriores a la sofrología, todas, por supuesto me ha ayudado en mucho, he conocido gente maravillosa en cada una de las disciplinas que he practicado, pero realmente el método que más me llena es el método sofrológico, y si no preguntárselo a Gemma o a Andreu. “Siempre estás tu y la sofro” ellos dicen.

Mucha gente se está involucrando con la sofrología hoy en día , mis cuñadas Ana y Graciela, mis cuñados Javier y Horacio, por lo menos todos saben de que va la historia y algunos de ellos la practican a veces.

Gemma ha asistido incluso a algún seminario que se ha realizado en Barcelona y Andreu, cuando no está del todo bien, quiere que hagamos alguna respiración o alguna técnica para sentirse mejor.

Una tía de mi mujer, Laure, le encantó un taller al cual vino como invitada, muchas veces me dice que recuerda lo bien que se sintió en aquel taller. Me encanta que a la gente le guste y se sienta bien

Ayer mismo, 26 de julio 2006 terminamos un taller de sofrología para la tercera edad organizado por el ayuntamiento de Ibi, localidad cercana a Muro del Alcoy, que es mi pueblo.

Todos los participantes coincidieron que les habría gustado que el taller durase más y que llegase a otras personas, así se lo comunicaron a la regidora de Servicios sociales.

Me sentí totalmente satisfecho por el hecho de que disfrutasen del curso y de que todos y cada uno se comprometiesen a practicar las técnicas que grabaron, que eran la sofronización de base y el sofrodesplazamiento del negativo. Su buen estado de ánimo, sus sonrisas y sus bromas confirmaban que se sentían bien, por lo menos en aquellos momentos.

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