Estilos Periodísticos

Tras haber abordado la cuestión de la fuentes y de la necesidad de que estén totalmente presentes en nuestro escrito de carácter periodístico, detendremos ahora la mirada en la cuestión de los estilos usados en esta profesión.

Su abordaje y clasificación depende, como en todo, de quien los clasifique.

Sin embargo, en este curso, los dividiremos en tres.

Estos tres estilos (a grandes rasgos) que podemos encontrar en la prensa escrita, pueden llegar a ser muy diferentes entre sí.

Asimismo, resulta también difícil no verlos mezclados en algunos de los géneros de mayor libertad creativa como la crónica o el reportaje.

 

Podemos hablar de tres estilos periodísticos básicos: informativo, de opinión ameno.

A continuación, procederemos a su descripción:

  • ESTILO INFORMATIVO: Es el estilo periodístico por excelencia por aparecer en los géneros informativos como la noticia. Por ello, su abordaje es inseparable del formato y soporte donde se presentó en sus orígenes: el periódico.  En este estilo se buscan las tan nombradas máximas periodísticas de la claridad y la concisión. Se busca captar la atención de una manera rápida centrándose desde el comienzo en el elemento noticioso en primer lugar que es el que se destaca en el titular. Posteriormente daremos más claves de este estilo ya que, al ser el más característico de esta profesión, es el que abordaremos de forma central a lo largo de todo el curso.
  • ESTILO DE OPINIÓN: Es el usado en editoriales y artículos de opinión: en los géneros de opinión. En éstos, quien escribe manifiesta una opinión concreta a través de una serie de argumentaciones previas y de recopilación de hechos y datos que la sostienen. No se trata, por tanto, de opiniones no fundamentadas o de meras expresiones calificativas en torno a un hecho. Todo ello, hace que su origen se identifique con el uso de la retórica tradicional, en la que se desarrollaba el arte del desarrollo de puntos de vista. Su propósito es que el/la lector/a llegue a las mismas conclusiones que quien lo escribe pasando por las mismas argumentaciones. Es por ello que las opiniones deben estar bien sustentadas.
  • ESTILO AMENO: Suele ser más común en revistas relacionadas con la llamada “farándula” o las ahora conocidas como “revistas del corazón”. Su objetivo no es más que el de entretener. Por ello, el uso correcto de fuentes o la veracidad de las informaciones no parecen ser importantes en estos casos. Todo ello, lo convierte en el estilo más libre de todos aplicándose también en algunos textos de carácter estrictamente literarios que aparecen en los medios escritos.

 

Existe un debate interno dentro de la profesión sobre la idoneidad o no de considerar al estilo ameno como “periodístico”, ya que se considera que lo estrictamente literario o nacido desde el afán de entretener no tiene como cometido “informar”; una de las características más propias de la profesión.

Sin embargo, muchos géneros periodísticos como el reportaje usan un estilo ameno porque, además de informar, también tienen la función de entretener.

 

Como decimos, las clasificaciones estrictas a menudo no corresponden con la realidad, donde los diferentes estilos suelen presentarse mezclados y no tan fácilmente separables. Así, el propio estilo informativo es frecuentemente usado en numerosas obras consideras estrictamente literarias.

 

Mar Gallego Espejito

Licenciada en Periodismo | Máster en Género, Identidad y Ciudadanía

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