Introducción a las fuentes renovables de energía

Las fuentes de energía son fenómenos o factores naturales, más o menos complejos, que el hombre puede utilizar como origen de la fuerza necesaria para realizar un determinado trabajo u obtener alguna utilidad.

Según la disponibilidad del recurso se distingue entre fuentes energéticas renovables y agotables. En el primer caso el uso de estas fuentes no disminuye la posibilidad de seguir utilizándolas en el futuro, en el segundo sí.

Mientras que para las renovables las fuentes de energía son siempre recursos dependientes de fenómenos naturales que se perpetúan en el tiempo, con una tasa de renovación que les permite ser utilizados por el hombre sin peligro de llegar a agotarse; en el caso de las agotables, se trata de recursos contenidos en la corteza terrestre que se encuentran formando depósitos o yacimientos finitos, y sabemos que acabarán por agotarse independientemente de su tamaño pues poseen tasas de renovación que alcanzan los cientos de miles de años, y el ritmo de explotación por el hombre no puede esperar tanto.

Es importante para entender estos conceptos, que siempre debe tomarse como patrón la escala de tiempo humana, ya que hasta el Sol acabará apagándose (por lo que la energía solar podría considerarse agotable) y, en el lado contrario, los combustibles fósiles pueden volver a formarse (por lo que podría considerarse una fuente renovable de energía), pero se calcula que en ambos caso se necesitarían cientos de miles de años para llegar a esos extremos y, en este sentido, no es algo de lo que el hombre moderno pueda depender.

Con estas premisas ya puede realizarse una primera clasificación de las fuentes de energía conocidas:

energias renovables

Pero hay determinadas tecnologías que generan controversia pues serán consideradas energías renovables o no, dependiendo de la fuente utilizada. Un claro ejemplo es la energía nuclear, actualmente dependiente de recursos agotables como son el uranio y el plutonio, utilizados en la fisión. Sin embargo, puede considerarse renovable si la técnica empleada es la de fusión (actualmente en fase de investigación), que depende del elemento más abundante en el Universo conocido, el hidrógeno.

Hay por tanto que saber separar la fuente o recurso de la tecnología utilizada ya que, si bien en la mayoría de los casos van a ser coincidentes, pueden diferir en algunos otros, o presentar alternativas. Un motor diesel actual puede ser alimentado con gasóleo de origen fósil o con el moderno biodiesel sintetizado a partir de aceites vegetales.

Además, cualquier fuente energética ya sea tradicional o de las que vamos a ver a continuación, tiene como objetivo producir frío, calor, electricidad o movimiento (en el caso de los carburantes), y todas las tecnologías desarrolladas hasta la fecha se han diseñado para ser lo más eficientes posible en la consecución de estos cuatro fines.

También es bueno no perder de vista que no todas las fuentes energéticas están disponibles del mismo modo en todas las zonas del planeta, independientemente de si son renovables o no, de ahí el poder acumulado por la Organización de los Países Exportadores de Petróleo o las megaplantas solares termoeléctricas proyectadas para los grandes desiertos (Australia, Mojave, Sahara…). Por este motivo es necesario estudiar previamente la disponibilidad del recurso energético antes de proyectar una instalación en un lugar en el que quizás no pueda aprovecharse esa energía de forma eficiente pues puede realizarse una inversión económica que no llegue nunca a recuperarse y además, no existe ninguna forma de explotación energética (renovable o no) que no lleve asociado algún tipo de impacto negativo sobre el medio ambiente aunque, evidentemente, no sea igual de asumible en uno u otro caso.

Por este motivo, las aplicaciones renovables están cada vez más orientadas al autoconsumo, para que en los diferentes lugares del planeta se puedan abastecer energéticamente con recursos propios, sin necesidad de recurrir a grandes líneas eléctricas de transporte, oleoductos, petroleros… que además de suponer un riesgo para la integridad y la salud de muchas poblaciones, ocasionan un perjuicio grave sobre el medio ambiente.

Por último, es necesario señalar que ninguna fuente renovable de energía es mejor que una agotable (desde el punto de vista ambiental) si no va acompañada de medidas de ahorro y eficiencia energética que minimicen la demanda, por lo menos con la tecnología disponible actualmente, ya que inyectar más energía al sistema sin implantar medidas de contención del consumo, dispararía la demanda hasta el colapso de las instalaciones y el agotamiento de los recursos existentes.

 

Curso realizado por:


Antonio Martín Velázquez
Director Técnico de Medio Ambiente
ALFIL FORMACION Y CONSULTORIA

alfil@alfilformacion.com

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