El conocimiento original y novedoso no existe

Los trabajos de grado, en su realidad y fin práctico, son solo textos de revisión que tienen por función compilar, analizar y sintetizar la situación actual de una determina actividad, oficio o profesión (para cuando son escritos). Su esencia se contrae a una unidad de análisis, para lo cual se debe precisar el propósito que con la revisión se tiene; las fuentes y los métodos utilizados para buscar las fuentes, así como garantizar la calidad metodológica e integrar de forma adecuada la información compilada, así como poner de relieve las limitaciones e incongruencias del resultado de los estudios publicados y elaborar un resumen de los hallazgos fundamentales en procura de que a los lectores se les facilite la obtención de la información.

El conocimiento original y novedoso no existe. Lo que existen son formas de presentar y exponer o describir lo que ya existe. De ahí que al paso de los años se hayan venido construyendo categorías y reglas que rigen los escritos y a ellas se debe atener quien desee generar fuentes de información y conocimiento. De ahí que lo que la pedagogía de estos tiempos propugne, sea por el aprendizaje significativo.

Una muestra de estas afirmaciones se hacen evidentes, por ejemplo, en el proceso de creación de lo que hoy con simpleza y sin aspaviento llamamos “avión” el cual no lo inventaron los hermanos Wright, ni mucho menos salió de la nada ni es ni fue objeto creado, sino que es un devenir y un proceso de compilar información y transformar el conocimiento. Leonardo Da Vinci esbozó las primeras formas de esos artefactos. Los hermanos Montgolfier hicieron pruebas en 1782 con globos aerostáticos. Louis Pierre Mouillard, con base en el estudio del vuelo de los pájaros propuso, en un trabajo titulado L’Empire de l’Aire, varios planeadores de ala fijas y, en 1886 construyó, con apariencia de murciélago y propulsado mediante un motor de vapor de su propia invención, su primer avión e intentó que volara y del cual se suele aceptar el hecho de que el aparato despegó, pero solo logró dar un salto de 50 metros y 20 centímetros de elevación y totalmente descontrolado. Los hermanos Wright perfeccionaron el sistema de mandos del control de viraje mediante el balanceo haciendo inclinar las alas para cambiar de dirección del avión.  De ahí mi afirmación, de que el conocimiento no se crea, sino que se busca a partir de la minería de la información y se transforma mediante la arquitectura de la información (Tomado del libro "EL TRABAJO DE GRADO Rompiendo los mitos del plagio, la innovación y la originalidad", Fierro-Méndez, Editorial, Bogotá, 2017, pág. 72 )

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Conoce al autor

Heliodoro Fierro-Mendez

Abogado especializado en derecho penal y criminología

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