La entrevista

1. TU PRESENCIA FÍSICA

  • Antes de entrar realiza tres respiraciones abdominales profundas y discretas, tomando aire e hinchando la tripa -no el pecho-, con lo que conseguirás tranquilizarte y que llegue más oxígeno a tu cerebro.
  • Trata de ofrecer una primera buena impresión. No tendrás una segunda oportunidad de ofrecer una buena primera impresión.
  • No juzgues al entrevistador, puede que sea prepotente o altanero, pero no estás ahí para juzgarle. Recuerda tu objetivo: superar la entrevista.
  • Salúdale con una fórmula convencional: “buenas días/buenas tardes Sr./Sra. Ortiz”. Nada de ¡buenaaaaas!
  • No le des la mano si él no te la ofrece. Si te ofrece su mano, estréchasela con una fuerza moderada, ni escurrida (como si fuera un pescado), ni demasiado fuerte (como si se la fueras a romper).
  • Sonríe, mirándole a los ojos (al entrecejo, para no intimidarle).
  • Siéntate cuando él te lo indique. Siéntate derecho en la silla, ni en el borde ni tirado. Así podrás respirar mejor y te sentirás mucho más seguro.
  • Respeta su espacio. No pongas los codos encima de su mesa ni ningún objeto tuyo.
  • No te cruces de brazos porque puede parecer que estás a la defensiva.

2. TU CONVERSACIÓN.

  • No le tutees si no te lo indica.
  • Trata de ser atento.
  • Deja que sea él quien dirija la entrevista.
  • Responde de manera breve y sincera, pensando antes lo que vas a decir, pero no tarde mucho en hacerlo.
  • No le interrumpas. Deja que termine su razonamiento y entonces podrás contestarle.
  • Cuida tu lenguaje, no uses palabrotas y no seas irónico.
  • No utilices expresiones como "nunca”, “siempre”, “jamás” ni latiguillos como "esteee", "buenooo"...
  • No hables mal de tu anterior empresa, de tus compañeros o de tus jefes.
  • Responde con frases cortas. No te enrolles.
  • No uses palabras rebuscadas: procura ser preciso en tu lenguaje, conciso o breve e inciso, di lo que se espera de ti.
  • Trata de no responder con evasivas, dudas o monosílabos.

3. TU ACTITUD

  • Muéstrate interesado por el trabajo al que optas.
  • No supliques ni pidas el puesto como si estuvieras necesitado por el mismo.
  • Tampoco te muestres agresivo.
  • Piensa siempre de manera positiva, si te han llamado para la entrevista considéralo como una buena señal. Si esta oportunidad se frustra, ya surgirán otras.
  • No digas que no tienes experiencia laboral, sino que estás dispuesto para poner en práctica todo lo que has aprendido en tus estudios.
  • Trata de no ponerte nervioso. Si surgen los nervios, realiza una respiración abdominal de manera discreta.
  • Mira al entrevistador a su entrecejo, de esta forma parecerá que le miras a los ojos. Él no lo notará y a ti te resultará más cómodo.
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