El contragolpe como defensa

Como ya hemos comentado en las lecciones anteriores, no es posible iniciar una acción ofensiva o contragolpe sin que el terreno o las circunstancias den pie a ello. La idea para contraatacar puede ser porque encontramos un punto débil en la posición del contrincante a medida que avanza su ataque, el cambio sufrido por las piezas contrarias en su dinámica a raíz de motivos tácticos o sacrificios empleados, o la superioridad de peones en algún flanco del tablero por parte del bando defensor. Si el defensor logra mantener la posición ante cualquier ataque, éste puede crear las condiciones suficientes para contragolpear efectivamente en el sector del tablero que se encuentra desprotegido por el bando atacante. En palabras del GM Damski, “en primer lugar, en el ajedrez actual nadie hace generalmente su agosto sin correr riesgos ni logra casi nunca la victoria sin recibir heridas, y en segundo lugar, ese tipo de contraataque es eficacísimo aun contra el más experimentado y fuerte de los adversarios”.

 

Veamos una partida clásica disputada en el Torneo de Candidatos de Zurich, en 1953, entre los Grandes Maestros M.Euwe vs. E. Geller, y en donde podemos apreciar los conceptos antes comentados:

Euwe, Max - Geller, Efim P (E67)

Candidates Tournament Zurich, 29.09.1953

E67: Defensa india de rey (variante del fianchetto sin e2-e4)

La partida inicia con una Defensa India de Rey así: 1.d4 Cf6 2.c4 g6 3.g3 Ag7 4.Ag2 0–0 5.Cf3 d6 6.0–0 Cbd7 7.Dc2 e5 8.Td1Te8 9.Cc3 c6 10.dxe5 dxe5 11.Cg5 De7 12.Cge4 Cc5 13.Cd6 (ver Diagrama 34).

Diagrama 34

Y hasta acá todo marcha según dictan los cánones de la apertura (también existía la variante con 13.Cxc5 Dxc5 14.Db3 h6 con juego igualado). Se prosigue entonces la partida con: 13...Td814.Cxc8 Txd1+ 15.Cxd1 Txc8 16.Ad2 Cfd7 17.Ac3 f5 18.Ce3 Ce6 19.b4 Cd4 20.Db2Df7 21.a4 Tf8 22.a5 (ver Diagrama35).

Diagrama 35

Con este avance el GM M. Euwe logra ganar más espacio en el flanco de dama, y parecería que las negras cada vez tienen una posición más restringida, pero Geller tenía otros planes. Se prosiguió con: 22...f4 23.gxf4 Dxf4 24.Tf1 Cf6 25.c5 El Blanco amplía su espacio 25...Ce4 26.Axe4 (también era de considerar en esta posición jugar 26.Cd1!? con juego igualado) 26...Dxe4 y aquí las negras ya consiguen una ligera ventaja. Se prosiguió la partida con: 27.Axd4 exd4 28.Cg2 a6 29.Db3+ Rh8 30.Dd3 De5 31.f4 31...De632.Tf3 Te8 33.Rf2 Tf8 34.Rf1 (si se jugara 34.Rg1 Df7 las blancas tendrían una ligera ventaja) 34...Rg8 35.Rf2 Tf7 36.Rf1 Tf5 37.Rf2 Af6 (con 37...Dd7 38.Ce1 las negras mantienen una ligera ventaja) 38.Rg1 (ver Diagrama 36).

Diagrama 36

Con la jugada 38 de las blancas, se incrementa la seguridad del monarca, pero también existía una interesante línea que brindaba equilibrio en la partida luego de 38.e4 dxe3+ 39.Cxe3 Th5 y el juego se mantiene igualado. Se continúa en la partida así: 38...Td5 39.Rf2 (esta jugada hace que la seguridad del rey disminuya) 39...Rg7 40.Rf1 Th5 41.Rg1Td5 42.h3 (ante 42.Rf1 se podría responder con 42…Df7 con ligera ventaja de las negras) 42...Rf743.Rf2 Re7 44.Rf1 (ver Diagrama 37).

Diagrama 37

En esta posición también existía la variante con 44.Ce1 Ah4+ 45.Rf1 Axe1 46.Rxe1 Df5 y las negras mantienen cierta ventaja, pero Euwe tenía otros planes. Se prosiguió con 44...Rd8 45.Ce1, y acá la idea de las blancas era continuar una maniobra del caballo con Cg2-e1–c2-a3-c4-b6, pero las negras también tienen sus planes. Se continuó en la partida con: 45...Rc7 46.Cc2 Rb8 47.Ca3Ad8 48.Cc4 Ac7 49.Cb6 Td8 50.f5 (valía la pena considerar 50.Cc4!? que mejoraba las opciones blancas) 50...gxf5 51.Dxf5 (51.Re1 Te8 52.Cc4 f4 y acá las negras ya toman el control de la partida) 51...Dh6–+ 52.Df7? (ver Diagrama 38).

Diagrama 38

Y aquí el primer error de Euwe. Ofrecía más resistencia la variante con 52.Cd7+Ra7 53.Cf6 Dc1+ 54.Rg2 Db2, aunque igual las negras mantienen la ventaja en la posición. Se prosiguió con 52...Dc1+ (o también era interesante la línea con 52...Dg5!? que se podría continuar con 53.De6 h5 54.Re1 Dg1+ 55.Rd2 y el rey blanco poco a poco va quedando desprotegido) 53.Rf2 Ah2 54.Dg7 Af4 (con 54...Te8 se podría continuar así: 55.Dg2 Af4 56.Df1 y las negras dominan) 55.Rg2 (ver Diagrama 39).

Diagrama 39

Si en la posición anterior las blancas hubieran jugado 55.Dxh7, caerían en red de mate luego de: 55…Ae3+ 56.Txe3 Dxe3+ 57.Rg2 Dxe2+ 58.Rg3 d3 59.Cd7+ Ra760.Cf6 De5+ 61.Rg2 Dxf6 62.b5 d2 63.bxc6 Dxc6+ 64.Rf2 d1=D 65.Df5 Td2+ 66.Rg3Tg2+ 67.Rh4 Dh6+ 68.Dh5 Ddxh5 y un bonito mate de damas y torre. En la partida las negras prosiguieron con 55...Ae3?, no es una jugada tan fuerte. La menor línea era atacar directamente con 55...Dd2 56.Tf2 De3 y el monarca negro ya se encuentra en una posición sumamente delicada. Las blancas tampoco estuvieron finas y jugaron 56.Tf1?? (ver Diagrama 40).


Diagrama 40

Las blancas también pierden el rumbo en la partida. Ahora, en lugar de “buscar defenderse”, lo mejor era pasar al “contraataque” jugando 56.Tf7!?, y que se podría continuar así: 56...Dg1+ 57.Rf3 Df1+ 58.Rg3 De1+ 59.Rf3 Df1+60.Rg3 Af4+ 61.Rg4 h5+ 62.Rh4 De1+ 63.Rxh5 Dxe2+ 64.Rh4 De1+ 65.Rh5 Dd1+ 66.Rh4 De1+ 67.Rh5 Dd1+ 68.Rh4 De1+ y ¡tablas!. 56...Dd2 También se podía considerar la variante con 56...Dc2 57.Tf8 Dxe2+ 58.Rh1 De1+ 59.Rg2 y las negras mantienen una posición de ataque al monarca blanco. Las blancas continuaron erróneamente en la partida con 57.Tf7?? que ahora es una jugada débil. Era importante considerar la continuación con 57.Dg4 h5 58.Dxh5 Tg8+ 59.Rh1 y las blancas pueden mantener su posición, bajo mucha presión pero si juegan de manera precisa,se sostienen. Las negras jugaron 57...Dxe2+ (ver Diagrama 41).

Diagrama 41

Y ahora alas blancas solo les toca “correr” con su monarca. Se prosiguió en la partida con 58.Rg3 De1+ 59.Rf3 (si las blancas jugaran 59.Rg4, entonces las negras proseguirían con 59…Dg1+ 60.Rf5 Dxg7 61.Txg7, y el peón negro de “d4” tiene vía libre directo a su coronación hasta d1). Las negras continuaron atacando al rey blanco jugando 59...Dh1+ 60.Rg3 Dg1+ 61.Rf3 Df2+62.Re4 (62.Rg4 desesperadamente 62...Dg2+ 63.Rf5 Dxh3+ 64.Dg4, y después del cambio de damos, el peón negro de “d4” es imparable). Las negras continuaron involucrando a todas las piezas disponibles y atacaron al rey blanco con 62...Te8+ 63.Te7 Dh4+ y esta fue la estocada final que hizo a las blancas doblegar a su rey (0–1). Imaginando el desenlace de la partida, se podría continuar con 63...Dh4+ 64.Rd3 Dxe7 (ojo, pero aún en esta posición que se prevé “ganada por las negras” hay movimientos de carácter prohibitivo, porque si en esta posición las negras displicentemente jugaran 64...Txe7??, las blancas se llevan el botín continuando 65.Df8+ Te8 66.Dxe8+ Dd8 67.Dxd8+ Ra7 68.Da8 y un increíble ¡jaque mate!) 65.Cd7+ Ra7 66.Dxe7 Txe7 con ventaja indiscutible para las negras, por lo tanto las blancas optaron por el abandono.

Una bonita partida que nos demuestra lo “alertas” que debemos estar, tanto desde el principio hasta el final de la partida, ya que “un descuido” y podemos decir adiós a todo el trabajo realizado durante toda la partida.

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Conoce al autor

Guillermo Antonio Gutierrez Montoya

Candidato a Maestro, Entrenador Universitario de Ajedrez, Sub-Campeón Nacional de Ajedrez, Experto en Ajedrez Rápido

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