Antiguo Régimen (Sociedad)

El Antiguo Régimen es como se denomina a la estructura a nivel social, político y económico de la sociedad europea antes de la Revolución Francesa.

La sociedad del Antiguo Régimen, o estamental, se caracterizará por:

Se  dividía entre privilegiados y no privilegiados, siendo los primeros los menos numerosos, pero los que acaparaban la mayor parte de las riquezas.

Los privilegiados (especialmente los nobles) desprecian el trabajo productivo y tendrán leyes y derechos especiales.

 

se

 

Su riqueza proviene de la exención de impuestos, de las rentas que le proporcionaban los edificios que poseían en las ciudades, las rentas de las tierras que tenían en propiedad, así como el cobro de diezmos, donaciones y limosnas (en estos últimos casos sólo el clero).

Poseían un gran prestigio social, influencia cultural y un enorme poder ideológico.

Los no privilegiados será el grupo que sostenga el país con el pago de sus impuestos.

Destacará la burguesía, que son propietarios de negocios (aunque algunos lo serán de tierras también), y se dedican principalmente a la actividad comercial y financiera, siendo el motor económico del país en el que se encuentren.

Es un grupo culto, y dirigirán/encabezarán movimientos sociales y revoluciones.

Por otra parte encontramos a los artesanos y comerciantes, un grupo poco numeroso y que se concentra principalmente en las ciudades.

Se organizarán en gremios, que son estructuras cerradas y jerarquizadas formadas por trabajadores de un mismo oficio, con ordenanzas y estatutos especiales que regulan la actividad laboral, controlando la oferta y los precios.

 

sear

 

Los campesinos formarán el grupo más números de los que conforman el tercer estado y evidentemente se asienta en las zonas rurales.

Les afectará sobremanera las crisis de subsistencia debido a las malas cosechas.

Pocos eran propietarios de sus tierras, y debían pagar severos impuestos que llegaban al 50% del total de la producción de sus cosechas o del ganado que poseían.

Estos impuestos iban destinados al rey, a los señores (nobleza) y a la iglesia (diezmos).

Además de cultivar las tierras y pagar por ello, los campesinos debían realizar trabajos ocasionales para el dueño de las tierras, así como pagar por usar las infraestructuras del señorío (caminos, puentes, molinos, peajes por entrar en las ciudades, etc…)

¿Te gustó? Pues comparte ;-)
Este sitio usa cookies para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Ninguna cookie será instalada a menos que se desplace exprésamente más de 600px. Leer nuestra Política de Privacidad y Política de Cookies. Las acepto | No quiero aprender cursos gratis. Sácame