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LECCION 20: TEORÍA GENERAL DEL CONOCIMIENTO. PROBLEMAS DEL CONOCIMIENTO (I). EL OBJETO DE LA TEORÍA DEL
CONOCIMIENTO. La teoría del conocimiento se ocupa de la esencia y características
del saber, pero no del saber en sí mismo, no de su estructura formal, sino de
su “referencia objetiva”. Entendemos pro “referencia objetiva” la relación en
la que el conocimiento está respecto de la realidad que pretende conocer. Tradicionalmente se acepta que un conocimiento que
corresponde a la realidad es un conocimiento verdadero. La teoría del
conocimiento, entonces, se ocupa del conocimiento que pretende ser verdadero. LOS ELEMENTOS DEL ACTO DE
CONOCIMIENTO. En todo acto
de conocimiento encontramos por lo menos tres elementos materiales y uno
formal:
EL ESCEPTICISMO. La primera solución que se dio al problema del conocimiento fu el “escepticismo”, el cual, en su forma más “radical”, niega al hombre la posibilidad de conocer. Desde este punto de vista, sostenido por Pirrón, la única actitud que el hombre puede tener ante el conocimiento es la “abstención del juicio”, es decir, evitar juzgar, evitar establecer conocimiento. Con el tiempo, el escepticismo se
volvió más “moderado”, sosteniendo siempre la imposibilidad del conocimiento
de la verdad, pero aceptando la legitimidad del conocimiento “probable”. Por fin, en la Edad moderna, surgió el
“escepticismo metódico”,
el cual no niega la posibilidad del conocimiento, sino que sólo
pretende utilizar la “duda” como método para afirmar el conocimiento de la
verdad, al partir de algo de la que no se pueda dudar. El escepticismo extremo o radical no
puede ser sostenido desde un punto de vista formal, porque la negación de la
posibilidad del conocimiento verdadero es ya la afirmación de un
conocimiento, es decir, afirma que es verdad que no hay verdad. Tampoco puede ser aceptable desde el
punto de vista de la percepción de la verdad, pues el que duda no puede dudar
del hecho de que duda. Y, por fin, el escepticismo extremo no
puede ser aceptado desde un punto de vista ético, pues si no existe la
certeza de la acción buena, nunca podrá ser garantizada la vida entre los
hombres. EL RELATIVISMO. El relativismo es la segunda solución al problema de la posibilidad del conocimiento y consiste en la negación de la absoluta verdad. La forma básica de esta actitud puede revestir diversas variantes. La primera de ellas es el "relativismo individual", que hace del conocimiento algo dependiente del sujeto que conoce; es la postura que considera al hombre como medida del conocimiento y de las cosas. Además de esa primera postura extrema, existen otras formas de relativismo que son llamadas por Hessen, "relativismos generales". El primero de ellos es el "relativismo psicologista", que estima que el conocimiento tiene validez sólo para el género humano. El segundo es el "relativismo histórico" o "historicismo", que cree que la verdad depende de la época histórica o de la cultura en la que es formulada. La tercera forma es el "relativismo teleológico", que estudia la validez del conocimiento desde los fines que persigue. Esta tercera forma acepta tres tipos distintos de relativismo, que son: a) el "pragmatismo", que subordina la verdad a la utilidad del conocimiento; b) el "biologicismo", que acepta un conocimiento como verdadero si está encaminado a favorecer y conservar la vida de la especie; c) el "funcionalismo", que estima que la verdad no existe, sino que simple mente hay que tomar de los conocimientos, todos erróneos, el más adecuado para cumplir una función, por eso afirma que la verdad es "el error más adecuado".
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