El estudio es una actividad que exige un gran esfuerzo y para
rendir al máximo hay que estar en buen estado de salud.
Por tanto, el estudiante se tiene que cuidar y en ello juega
un papel esencial una alimentación sana.
Este aspecto debe ser especialmente
tenido en cuenta por aquellos estudiantes que viven fuera
de sus casas, en pisos de estudiantes.
La dieta debe ser equilibrada, variada.
No se puede abusar de comida rápida,
de precongelados o de comidas preparadas.Hay que tomar verdura, legumbre,
fruta, leche y derivados lácteos, huevos, cereales, frutos
secos, chocolate, etc.
Está totalmente contraindicado
para un estudiante iniciar una dieta de adelgazamiento
a mitad de curso ya que le puede provocar una debilidad
que le impida rendir al máximo.
Tampoco es bueno tomar en exceso bebidas estimulantes
(café, té, cola).
Muy ocasionalmente se puede recurrir
a ellas (un día de mucho trabajo que haya que prolongar
por la noche), pero debe ser algo excepcional. Las horas
de sueño hay que respetarlas. Es un error muy habitual el estudiar
por la noche tratando de recuperar lo que no se ha hecho
durante el día: en primer lugar se rinde mucho menos
y además se puede entrar en un círculo vicioso (al día siguiente
el cansancio impide rendir adecuadamente por lo que nuevamente
habrá que recuperar por la noche).
El consumo de estas bebidas se
debe controlar, especialmente en épocas de examen. Producen
un nivel de excitación que puede dificultar la concentración
en los días previos a las pruebas, así como afectar negativamente
al rendimiento durante el examen.
Hay que vigilar también el consumo de tabaco ya que
reduce la oxigenación de la sangre afectando negativamente al
rendimiento del cerebro.
Aunque el estudiante piense
que le ayuda a concentrarse, su consumo le produce una menor
claridad mental que a veces uno mismo no percibe.
Durante la semana no se debe consumir nada de alcohol,
por poco que sea (y los fines de semanas muy moderadamente)
ya a que aparte de producir somnolencia, reduce drásticamente
el rendimiento.
Una simple cerveza al mediodía
dificulta el poder rendir al máximo por la tarde.
El estudiante tampoco debe recurrir a pastillas contra el
sueño ni a compuestos energéticos.
Su acción se basa en "ocultar"
al organismo el cansancio acumulado, pero este cansancio
existe y si no se combate afectará muy negativamente al
rendimiento.Estas pastillas provocan a veces
reacciones inesperadas (somnolencia, aturdimiento)
que podrían manifestarse durante el examen.
Se puede tomar algún compuesto
vitamínico pero siempre bajo supervisión médica.
Además, es bueno que el estudiante practique algún deporte.
El ejercicio físico, además de ayudar
a mantener el cuerpo en forma, permite quemar energías,
liberar estrés.
Es un momento fenomenal para desconectar
y refrescar la mente.