Las
técnicas nemotécnicas ayudan a memorizar mejor, con mayor
rapidez y con mayor eficiencia. Se registra mejor la información
lo que permite posteriormente recordarla con mayor exactitud.
1.- Método
de la palabra-pinza
Se cogen los números del 1 al 10
y cada uno de ellos se asocia con una palabra con la que rime.
Cada estudiante puede hacer su propia asociación.
Esta palabra que rima es la "palabra-pinza"
que utilizaremos para hacer asociaciones con la información
que tenemos que memorizar.
Son asociaciones inverosímiles.
La memoria tiende a recordar
con más facilidad aquello que le llama la atención, lo absurdo
(si vemos un perro por la calle no le prestaremos atención,
pero si vemos un perro verde no lo olvidaremos).
Veamos su funcionamiento:
Seleccionamos las siguientes "palabras-pinza":
Uno - zumo (nos imaginamos un
vaso de zumo con una etiqueta en la que colocaremos mentalmente
la información que queremos recordar).
Dos - tos (nos imaginamos
una boca muy grande que se abra para toser y dentro de la
boca un pequeño cartel donde colocamos la segunda información
que queremos memorizar).
Tres - tren (nos imaginamos
un tren de vapor que sale de un túnel y en la parte delantera
de la locomotora un cartel donde colocaremos la tercera información
que queremos memorizar).
Y así hasta el número diez.
Cuatro - zapato
Cinco - borrico
Seis - jersey
Siete - billete
Ocho - bizcocho
Nueve - jueves
Diez - pez
Hay que tratar de visualizar cada
palabra pinza con el máximo detalle, interactuando con
la información con la que la hemos asociado:
Por ejemplo si el primer dato
que vamos a memorizar es "billete de avión", puedo imaginar
lo siguiente: Un zumo de naranja fresco, vestido con una camisa
hawaiana y unas bermudas, con una maleta en su mano, yendo al
aeropuerto. En la etiqueta del vaso hay pegado un cartel que
dice "billete de avión".
El recuerdo se producirá de la
siguiente manera:
Pensaré en el número uno e inmediatamente
me vendrá a la mente la palabra "zumo"; a partir de ahí recordaré
la escena que había imaginado: vaso de zumo yendo al aeropuerto
con una maleta y en la maleta escrito "billete de avión".
Este método exige conocer perfectamente
la serie-pinzas que se utiliza. Se
pueden elaborar listas de cientos de "palabras-pinza".
Una ventaja que ofrece este método es
que se puede ir directamente al dato que uno quiere recordar,
sin tener que recorrer toda la serie.
Por ejemplo: si quiero recordar
el octavo dato de la lista utilizaré la palabra-pinza que corresponde
al número ocho lo que me permitirá recordar el dato memorizado.
Además de los números, también se pueden
utilizar como serie-pinzas los días de la semana, los meses del
año, las letras del alfabeto, etc.
2.- Método
de la cadena
Consiste en enlazar los diferentes
elementos que se van a memorizar como si formaran una cadena:
Los elementos estarán interactuando
dos a dos: el primero con el segundo, el segundo con el
tercero, el tercero con el cuarto...
Imaginaremos escenas absurdas
en las que intervienen cada pareja de elementos.
Hay que tratar de visualizar
estas escenas con el mayor detalle posible.
Es un método muy eficaz para memorizar
una lista de datos no demasiado extensa (máximo unos 10 elementos).
Con este método detectaremos inmediatamente
si hemos olvidado algún objeto de la lista ya que a la cadena
le faltará un eslabón.
Veamos su funcionamiento:
Vamos a memorizar la siguiente lista.
Carpeta,
bolígrafo, calculadora, diccionario, libro
Generamos las siguientes relaciones:
1ª escena: Una carpeta va andando
por la calle con mucha prisa porque pierde el autobús, va
corriendo por la acera y tropieza con un bolígrafo que estaba
tomando el sol y se cae (con esta imagen conectamos carpeta
y bolígrafo).
2ª escena: Un bolígrafo se
fue a dormir pero cuando se metió en la cama la notó un tanto
extraña, muy dura y con teclas. Cuando levantó la sábana vio
que no era su cama sino la calculadora de su amigo (aquí conectamos
bolígrafo y calculadora).
Y así hasta tener conectados todos
los objetos de la lista.
En el sistema de cadena (al igual que
en el de relato y en el de lugares que veremos a continuación)
cuando se pretende recordar la lista de objetos hay que realizar
el recorrido completo empezando por el primer elemento de la lista.
3.- Método
del relato
Consiste en crear una historia con
todos los elementos que se pretende memorizar.
No se establecen relaciones
dos a dos como en el caso anterior sino una única historia en
la que participan todos ellos.
Este método puede ser adecuado cuando
hay que memorizar elementos que no son fáciles de visualizar (por
ejemplo, conceptos abstractos: justicia, igualdad...),
También puede servir cuando hay que
memorizar reglas o definiciones (por ejemplo: "todo número multiplicado
por cero es cero") haciendo que uno de los personajes del relato
la diga en un momento determinado.
Este método es más apropiado para personas
con mayor facilidad para la memoria verbal que para la visual.
Veamos como funciona.
Imaginemos que hay que memorizar la
misma lista que en el punto anterior:
Carpeta,
bolígrafo, calculadora, diccionario, libro
Podemos crear la siguiente historia:
"La carpeta llamó a su
amigo el bolígrafo y se fueron a comprar pilas para la calculadora,
pero en una esquina se chocaron con un diccionario que iba corriendo
buscando un libro".
4.- Método
de los lugares (o de loci)
Funciona asociando los elementos
que hay que memorizar con una serie de lugares previamente
establecidos.
Los lugares siguen un orden determinado,
un recorrido establecido.
Podemos utilizar como lugares las habitaciones
de la casa:
Se entra en casa, a la derecha
la cocina, a continuación un aseo de invitados, le sigue
el cuarto de mi hermana, el cuarto de mis padres y después
su cuarto de baño. Volviendo por el pasillo, al otro lado
el cuarto de mi hermano mayor, a continuación mi cuarto,
luego el cuarto de baño de los hermanos, la sala de estar
y en último lugar el comedor.
Se trata
de un recorrido con 10 lugares determinados.
Otro recorrido puede ser las tiendas
de la calle en la que vivo, o los pueblos por los que
paso camino de la playa, etc.
Tienen que ser recorridos perfectamente
conocidos, tienen que seguir un orden predeterminado
(no vale alterarlo) y a ser posibles que sean recorridos ampliables
por si hay que memorizar una lista más extensa (por ejemplo, en
el recorrido de la casa se podría incluir la portería, el vestíbulo,
la terraza, el trastero, el garaje, etc.).
Estos recorridos hay que repasarlos
con frecuencia, conocerlos con total exactitud.
Este método funciona asociando
a cada uno de estos lugares uno de los elementos de la lista que
se pretende memorizar. Hay que tratar de visualizar el lugar
y el elemento que se memoriza de forma muy precisa, interactuando,
con imágenes muy claras.
Uno puede tener establecidos recorridos
diferentes, de distinta longitud (según la extensión de la lista
a memorizar) o utilizar un recorrido diferente con cada asignatura.
Este método tiene como ventaja que es
reutilizable (a diferencia del método de la cadena y del relato),
si bien es conveniente dejar pasar al menos un par de días antes
de volver a emplearlo con una nueva lista de elementos para evitar
que se pueda mezclar con la anterior. También permite detectar
un olvido.
Veamos como funciona y para ello
seguiremos utilizando la misma lista de objetos:
carpeta,
bolígrafo, calculadora, diccionario y libro
Generamos las siguientes asociaciones:
1.- Cocina: quiero entrar pero
no puedo abrir la puerta, consigo abrirla un poco y veo que
el suelo está lleno de carpetas.
2.- Aseo de invitados: abro
la puerta y siento un golpe en la cabeza; alguien ha colocado
un bolígrafo sobre la puerta que ha caído y me ha golpeado.
3.- Cuarto de mi hermana:
le voy a dejar un libro pero veo que la puerta no tiene picaporte
sino un panel con dígitos, parecido a una calculadora, en
el que tengo que teclear una contraseña.
Etc.
A la hora de recordar hay que seguir
el recorriendo, entrando en cada una de las habitaciones de
la casa, y nos vendrán inmediatamente a la mente las asociaciones
que habíamos realizado.
5.- Método
fonético numérico (o de Herigón)
A cada número del 0 al 9 se le asigna
una (o más) consonante(s) (nunca una vocal).
El criterio para esta asignación
puede ser el que determine el estudiante, pero a ser posible
en base a algún tipo de vinculación entre el número y la
consonante. Bien porque el número comience por dicha consonante
o porque sus formas guarden alguna similitud, o por alguna otra
relación.
Hay que tratar de que cada número
tenga asignada al menos una consonante de uso frecuente.
No se utilizarán las consonantes dobles
(ch, ll, rr), ni aquellas de poco uso (x, w), ni tampoco la
"h" muda.
Una misma consonante no puede estar
asignada a dos números a la vez.
Veamos un ejemplo de asignación:
Al 1: la "t" (tiene un
único trazo vertical)
Al 2: la "n" y la
"ñ" (tienen dos patas)
Al 3: la "m" (tiene
tres patas) y la "d" (tercera consonante del alfabeto)
Al 4: la "c" (empieza
por esa letra); también la "k" y la "q" (mismo
sonido)
Al 5: la "l" (en números
romanos 50 se representa por "L")
Al 6: la "g" (en mayúscula
la "G" se parece al 6) y la "j" (sonido parecido)
Al 7: la "f" (en mayúscula
la "F" parece un 7 al revés) y la "s" (empieza por
esa letra)
Al 8: la "p" (es la
primera letra de "Pinocho")
Al 9: la "v" (es su
segunda consonante) y la "b" (mismo sonido)
Al 0: la "r" (es su
segunda consonante)
Como se puede comprobar la asociación
es muy libre. Cada estudiante puede establecer su propia asociación.
Una vez asignadas las consonantes hay
que buscar para cada número una palabra que contenga exclusivamente
una de las consonantes que se le han asociado: Las vocales
se utilizan de comodines.
Estas palabras pueden ser:
Al 1: la "t"; palabra "tío"
Al 2: la "n" y la "ñ" ; palabra
"nao"
Al 3: la "m" y la "d"; palabra
"ama"
Al 4: la "c", la "k" y la
"q" ; palabra "oca"
Al 5: la "l"; palabra
"ola"
Al 6: la "g" y la "j"; palabra
"ojo"
Al 7: la "f" y la "s"; palabra
"oso"
Al 8: la "p" ; palabra "púa"
Al 9: la "v" y la "b" ; palabra
"uva"
Al 0: la "r"; palabra "río"
Estas palabras son las que utilizaremos
como "palabras-pinza". La serie de "palabras-pinza"
puede ser todo lo larga que se quiera, con números de dos
o más cifras.
Por ejemplo:
41: letras "c" (del 4) y "t"
(del 1): palabra "coto"
54: letras "l" (del 5) y
"c" (del 4): palabra "laca"
58: letras "l" (del 5) y
"p" (del 8): palabra "lapa"
67: letras "g" (del 6) y
"s" (del 7): palabra "gas"
89: letras "p" (del 8) y
"v" (del 9): palabra "pavo"
147: letras "t" (del 1),
"c" (del 4) y "s" (del 7): palabra "tacos"
Por tanto, se pueden fabricar tantas
pinzas como se quiera.
Una ventaja de este sistema es que nos
permite recordar los datos en el orden que uno quiera, sin necesidad
de repetir toda la lista.
Por ejemplo, puedo ir directamente
al número 9, recordar su palabra asociada "uva" e inmediatamente
me vendrá a la mente el elemento de la lista que asocié con
esa palabra-pinza.
El funcionamiento de este método
es similar al método de palabras-pinza que ya vimos, se
trata de asociar cada elemento de la lista con una palabra
pinza siguiendo el orden numérico.
La asociación será una situación
imaginaria, absurda, en la que interactúen el elemento de la
lista con la palabra pinza.
Por ejemplo: utilizando la misma
lista que en los métodos anteriores:
carpeta,
bolígrafo, calculadora, diccionario y libro
1ª asociación: "tío" y "carpeta":
Imagino un tío muy gordo en un día de agosto con mucho calor,
sudando una barbaridad y en cada mano una carpeta con la que
se abanica.
Y así el resto de asociaciones.
A la hora de recordar, empezaré
por el número uno, recordaré su palabra asociada "tío"
e inmediatamente me vendrá a la mente la escena de un tío
gordo abanicándose con las carpetas.
6.- Método
de las iniciales
Es un método útil para recordar listas
cortas.
Se trata de formar una palabra inventada
utilizando las primeras silabas de los elementos de la lista.
Veamos su funcionamiento: tomemos
la siguiente lista de objetos:
Tomate,
mantequilla, leche, galletas y café
Con sus primeras sílabas formaremos
la palabra "tomanlegaca"
Memorizaremos únicamente esta palabra,
que al recordarla nos ayudará a recordar toda la lista de
objetos.
Para concluir señalar que:
Las reglas nemotécnicas exigen mucha
práctica. Al principio pueden resultar difíciles de utilizar,
pero con la práctica pueden llegar a ser enormemente útiles.
Cada estudiante puede elegir
aquel método que más le convenga.