1.- En función de cómo se organizan
las sesiones de estudio caben dos planteamientos:
Estudio concentrado: se estudia
la lección en muy pocos días pero muchas horas cada día,
hasta que se domina.
Estudio fraccionado: se
va estudiando poco a poco, pero con mucha frecuencia. Todos
los días se dedica un rato a la asignatura.
Está comprobando que el segundo
método de estudio es más eficiente: permite asimilar mejor
los conceptos y se mantienen en la memoria durante mucho más
tiempo.
2.- En función de cómo se divide
la materia que se estudia caben también dos planteamientos:
Memorización global: se aborda
la lección en su conjunto (se lee toda lección; se intenta
memorizar toda ella entera; se vuelve a leer toda la lección;
nuevamente se intenta repetir la lección entera, y así sucesivamente).
Memorización por partes:
la lección se divide en partes (por ejemplo en epígrafes)
y tras una lectura inicial global se comienza a estudiar
epígrafe por epígrafe (hasta que no se domina uno no se
pasa al siguiente). Una vez que se dominan todos los epígrafes
individualmente se intenta abordar la lección en su conjunto.
Elegir un método u otro dependerá
de cada estudiante (algunos se sentirán más cómodo con una memorización
global y otros con una memorización por partes) pero normalmente
funciona mejor el segundo método de estudio.