Leyes Espirituales 4

Las Leyes Espirituales 4

La ley espiritual que vamos a ver hoy, es LA LEY DE JUSTICIA.

Llegó JESÚS a una pequeña comunidad y al verle los moradores, lo rodearon y le decían en tono suplicante: ¿Qué vamos a comer?, ¿Qué vamos a beber?, ¿Qué vamos a vestir?

El SEÑOR JESÚS les contestó: “No os afanéis por vuestra vida, que habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?

Mirad a las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro PADRE CELESTIAL las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?

¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?

Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aún Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.

Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, DIOS la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe?

No os afanéis, pues, diciendo ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?

Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro PADRE CELESTIAL sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.

Más buscad primeramente el reino de DIOS y su justicia, y todas estas cosas le serán dadas por añadidura.

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán. Baste a cada día su propio afán” (tomado de San Mateo 6 El afán y la necesidad; Biblia Reina Valera 1960).

Esta ley bien puede considerarse como la única gran ley, pues de acuerdo con los atributos divinos, DIOS concede con exactitud a cada uno lo que le corresponde por derecho, razón, precisión y equidad; pues la justicia de DIOS es exacta, precisa e inapelable.

Aunque sólo comprendamos parte de sus efectos a través de la ley kármica que antes ya explicamos.

Por ello JESÚS enseñó: “buscad primeramente el reino de DIOS y «su justicia» y todo lo demás os vendrá por añadidura”.

El reino de DIOS significa el bien en todas sus manifestaciones: amor, bondad, tolerancia, comprensión, respeto, caridad, perdón, arrepentimiento, ayuda al prójimo, reconciliación, misericordia, decir siempre la verdad; y siempre con una buena actitud en lo que pensamos, decimos, sentimos y hacemos.

Y si seguimos este principio, nunca pasaremos hambre, sed ni frío; ya que todo nos será dado por añadidura.

 

En el próximo Blog, veremos una ley espiritual más: La ley del Mentalismo

 

 

 

¡Nos vemos en el próximo Blog!

 

Prof. Reynaldo A. Serrano

 

Profserrano90@hotmail.com

 

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Conoce al autor

Reynaldo Andres Serrano Becerril

Profesor de Mercadotecnia, ventas y atención y servicio al cliente en Universidad Anáhuac 1985-2010

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