Áreas a estimular

El lenguaje como proceso de comunicación brinda al niño las habilidades necesarias que le permiten comunicarse con palabras o sonidos.

 

La estimulación temprana se compone de ejercicios a manera de juegos, los cuales se ejecutan repetitivamente con el fin de potenciar estas áreas.

Ayuda a los niños a que tengan el siguiente perfil:

  • Independientes y seguros de sí mismos.
  • Utilizar al máximo sus capacidades de aprendizaje y desarrollo.
  • Respetar las reglas de convivencia que rigen en la sociedad.
  • Ser sensibles a sus necesidades y a las de los demás.
  • Tener un nivel elevado de tolerancia y paciencia.
  • Resolver retos al analizar las soluciones posibles y sus consecuencias.
  • Ser competitivos y lograr destacar dentro de un núcleo social.
  • Tener buena autoestima y respetar a las personas que lo rodean.

 

El área del lenguaje permite que el niño aprenda y entienda el lenguaje receptivo y los mensajes que los demás tratan de comunicarle; que el niño aprenda a utilizar el lenguaje expresivo; que el niño aprenda, entienda y utilice los gestos y el lenguaje no verbal.

Esto se logra por medio de un proceso de estimulación, ya sea por medio de canciones y rimas, cuentos, adivinanzas, juegos con indicaciones, etc...

La finalidad de estos juegos es ayudar a que desarrollen destrezas de articulación, expresión y comprensión. Es importante que su dificultad se adecúe a cada edad.

 

El área cognitiva permite el desarrollo del razonamiento, comprensión y la capacidad de reacción, es aquí donde el niño logra entender y expresar sus emociones, y también donde aprende a ver distintas perspectivas y suele tener distintas formas de pensar y de actuar.

 

El área motriz y/o habilidades motoras: Se desarrolla el control y la coordinación necesaria sobre sus músculos. De esta manera, el niño realizará libremente cambios de posición corporal como sentarse sin apoyo, gatear y caminar. Así mismo coordinará su vista con las manos, lo que le permitirá manipular objetos.

El niño desarrolla su motricidad fina para poder tener precisión, coordinación oculomotora, lateralidad, esquema corporal e imagen corporal.

Y desarrolla su motricidad gruesa para poder tener una coordinación dinámica general buena, equilibrio estático y dinámico, y flexibilidad.

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