Personas con enfermedad mental

Es necesario señalar que es muy frecuente entre las personas confundir la discapacidad mental con el trastorno o la enfermedad mental cuando ambas cosas son bien diferentes.

A las segundas se le aludirá como “personas con enfermedad mental y/o intelectual” (esto es lo que aconseja la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Enfermos Mentales. Feabes).

El equívoco va en el sentido en que llamábamos “enferma mental” a una persona con déficit cognitivo. Es decir, a una persona con discapacidad intelectual.

Con respecto a las personas con enfermedad mental, ni qué decir que es necesario evitar conceptos como “trastornadas”, “locas”, perturbadas”, etc.

La palabra “psicópata”, además, está asociada socialmente a una serie de estigmas sociales que los medios de comunicación se han encargado de difundir. Así, relacionamos este término con asesinatos, muertes, etc.

Este término no responde a otra cosa que a una persona con enfermedad mental. De hecho, la “psicopatía” es un sustantivo que la Real Academia de la Lengua define desde la enfermedad mental en todas sus variantes.

Por tanto, una persona con psicopatía podría ser cualquier persona con una enfermedad mental concreta. Igual, preferimos seguir hablando aquí de “personas con enfermedad mental o intelectual”.

Parecido a la psicopatía, ocurre con términos como “esquizofrenia”.

También relacionamos este concepto con ideas llenas de prejuicios que, en la mayoría de veces, conllevan actos contra la humanidad o contra determinadas personas de forma agresiva o premeditada. Es necesario acabar con estos imaginarios colectivos y que veamos a las personas con esquizofrenia como personas que también viven con algún tipo de discapacidad o, simplemente, como personas.

Asimismo, en este apartado conviene destacar otro caso que solemos confundir y estigmatizar convirtiendo unos términos con otro: es el caso de la piromanía.

Usamos el término “pirómano” o “pirómana” para hacer alusión a toda persona causante de un fuego de forma premeditada.

Esto es incorrecto ya que una persona pirómana es una persona con un trastorno mental que tienen “tendencia patológica a la provocación de incendios” según la RAE.

La palabra que buscamos normalmente para estos casos es la de un “incendiario” o “incendiaria” que es la persona que “incendia con premeditación, por afán o por maldad” (RAE).

 

Personas con enfermedad mental

Conoce al autor

Mar Gallego Espejito

Licenciada en Periodismo | Máster en Género, Identidad y Ciudadanía

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