Cuotas

Vamos a hablar aquí de las cuotas, por ser una de las medidas de acción positiva más conocidas. Quizás su popularidad viene dada porque han sido y siguen siendo muy polémicas en los diferentes ámbitos que se implementan, o tal vez por su efectividad real a corto plazo.

De manera general, son un mecanismo que pretende facilitar la diversidad de personas en espacios de toma de decisiones, diferentes puestos de trabajo, etc.

Fomentan la presencia de los diferentes géneros, etnias, diversidades funcionales, etc., en los distintos espacios, es decir la representatividad de las personas que habitan los diferentes lugares.

Las cuotas son un mecanismo por el cual se pretende alcanzar la igualdad efectiva entre mujeres y hombres en el ámbito laboral (que es el que nos ocupa). En este caso, consistiría en reservar un porcentaje determinado de puestos para las mujeres.  Implica que ha de haber un número de mujeres, por ejemplo, en las listas de los partidos políticos, en la dirección de las empresas, en los gobiernos, etc.

Los argumentos en contra de las cuotas están relacionados principalmente con la cuestión de los méritos. Se cuestiona que una mujer ocupe un espacio para el cual no esté cualificada, y se deje fuera a otra persona que esté más cualificada para el puesto.

La pregunta que sigue a este argumento es: ¿todos los hombres que ocupan cargos de dirección han llegado sólo por sus méritos? ¿no ha sido ya suficientemente demostrado que la estructura social, económica y política favorece más lo masculino?

Podemos encontrar varias opiniones al respecto, aquí os dejamos un artículo relacionado: Estamos en contra de las cuotas, pero sin igualdad son necesarias.

Estos son algunos de los argumentos por los que se demuestra la necesidad de las cuotas:

  • Las mujeres son más de la mitad de la población mundial, por lo cual su representatividad en los puestos de decisión, en diferentes empresas y organismo debería ir acorde con esta realidad.
  • También desde diferentes grupos se apunta que las mujeres y los hombres tienen intereses distintos, de manera que han de estar las diferentes voces.

Aunque, este punto lo matizaremos apuntando que el género, así como por ejemplo el origen étnico o la clase social trae consigo diferentes desarrollos (hemos de mirar historia de desigualdad) y por lo tanto, distintas necesidades y perspectivas. Esto no quiere decir, que por ser mujeres todas tengamos los mismos intereses, opiniones, necesidades, etc. Aunque, la separación dicotómica de la sociedad ha generado cuestiones que se comparten por distintas poblaciones.

De forma que, las cuotas actúan ante una discriminación profundamente arraigada.

La Comisión Interamericana de Mujeres ha creado una clara información sobre las cuotas por la que nos hemos guiado y la que os compartimos para poder ampliar la información. Aquí.

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Conoce al autor

Ana Valero Rey

Experta en estudios de género y perspectiva feminista

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