Cómo es un texto correcto

¿Cómo hacer que un texto tenga una buena corrección de estilo? Es decir, esté bien presentado, ordenado, gramaticalmente sin fallos, etc. La respuesta no es unánime y lo que se entiende por “correcto” varía de una persona a otra. La propia Real Academia de la Lengua (en adelante, RAE) prevé diferentes formas de nombrar y escribir.

Por ejemplo, en las recomendaciones de la Nueva ortografía española, aprobada el 28 de Noviembre de 2010, recomienda —entre otros puntos— no poner tildes ni al adverbio “solo” ni a los pronombres demostrativos (ni siquiera en los casos donde existiera ambigüedad en el contexto).

Sin embargo, dejaba libertad a las y los hablantes para seguir usándolas en caso de considerarlo oportuno. Por tanto, tanto usar la tilde como no hacerlo (en los casos citados) se considera correcto. Otras personas que entraron en el debate de la Nueva ortografía, manifestaron que usar la tilde en estos casos tenía mucho sentido y que seguirían haciéndolo.

Esto es así, porque la lengua —al igual que otras materias— no proviene de la nada y desde su creación está sometida a las decisiones que en torno a los diferentes usos lingüísticos se llevan a cabo.

Asimismo, no solo las personas que forman parte de la RAE toman decisiones, sino que toda persona que hace uso del lenguaje puede llegar a modificarlo. Por ejemplo, es el caso de neologismos o nuevas expresiones que nacen en “la calle” y que adquieren tal popularidad que la RAE acaba aceptándolas.

Con esto queremos decir que “lo correcto” también tiene sus variantes y que no existe un único camino para llegar a ello. El debate, también en el cambio lingüístico, está servido.

Sin embargo, siempre que se escriba se debe tener en cuenta que la lengua es un lugar común donde acudimos para entendernos y hacernos entender y que, por tanto, es importante saber manejar los recursos que ya existen para llegar a ese fin.

Los diferentes lenguajes (ya sean incluyente, publicatarios, normativos…) pueden ser posibles porque incorporan formas de entendimiento que el lenguaje ya prevé y porque, fácilmente, pueden incorporarse a nuestro campo de entendimiento común.

“Lo correcto”, pues, depende del fin que queremos conseguir con nuestras palabras y es un concepto que puede llegar a ser muy relativo. ¿Con qué debemos quedarnos del concepto de “correcto” e “incorrecto”?

Lo veremos en la siguiente lección.

Mar Gallego Espejito

Licenciada en Periodismo | Máster en Género, Identidad y Ciudadanía

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