Sistema
de información. El
sistema de distribución en también un sistema de información que
transmite información desde los fabricantes a toda la cadena hasta el
consumidor final. Igualmente importante es la transmisión de
información desde el consumidor final a los fabricantes y
proveedores.
Los
flujos de información arriba y abajo de la cadena de distribución de
los productos son vitales para ajustar la producción a la demanda del
mercado. Los fabricantes necesitan saber que cantidad producir,
que modelos fabricar, con qué características en que momento y esa
información del mercado en buena medida le llega a través del la
distribución.
Transferencia
de dinero y posesión. La
distribución además de un flujo físico de productos y de un flujo
de información transfiere recursos monetarios. Además
transfiere la propiedad de los productos. Este aspecto de la propiedad
en ocasiones no es tan obvio como pudiera parecer. Ciertos productos
no pasan a la propiedad del consumidor hasta que termina de pagarlos.
Otros productos su propiedad tiene numerosas limitaciones como los
programas informáticos. Puede que no estemos comprando el producto
sino realizando un alquiler, y que sólo tengamos derechos de uso. En
algunos países la compra de algunos productos de alimentación no
supone la compra del envase que hay obligación de devolver para su
reutilización, por cuestiones ecológicas.
Servicios
añadidos. En
las economías modernas aumenta la importancia de los servicios añadidos.
La información que proporcionan los vendedores, el servicio
postventa, la gestión de la garantía, el acceso a servicios y
productos extras son funciones típicas de la distribución
actual. Incluso parte del proceso productivo puede ser realizado por
la distribución como cuando el carnicero nos corta y limpia la carne.