La tormenta de ideas requiere una preparación
previa:
A) Se debe disponer de un lugar en el que se pueda dialogar
sin interrupciones y de forma relajada. Una sala en la que los miembros puedan debatir sin distracciones. Lo ideal es contar con una pizarra a la vista de todos y
elementos para escribir así como Post-it. También puede utilizarse un panel donde se van colocando a la vista de todos los
Post-it con las ideas que se van generando y las posteriores
relaciones entre las mismas.
B) Se convoca a los miembros estableciendo la duración de la misma, el problema que se trata de
solucionar,
la mecánica que se utiliza y la cuestión en la que se
centrará la creatividad.
La reunión consta de dos fases bien
diferenciadas:
En la primera fase todos aportan ideas pero no se permite ninguna crítica
o juicio sobre las ideas. A partir las ideas iniciales propuestas por los distintos miembros del grupo se van generando nuevas rondas de ideas o ideas derivadas. En la primera
fase se trata de producir un gran número de ideas aunque parezcan
inútiles o descabelladas.
En la segunda fase y dirigidos por el moderador las ideas se seleccionan y se realiza un examen crítico. La selección de ideas
puede dejarse para una segunda reunión o incluso es preferible que sea otro grupo el que seleccione y enjuicie de modo crítico
las ideas.