|
La negociación
se puede definir como la relación que establecen dos o más personas
en relación con un asunto determinado con vista a acercar
posiciones y poder llegar a un acuerdo que sea beneficioso
para todos ellos.
La negociación
se inicia cuando hay diferencias en las posiciones que mantienen
las partes.
Si estas posiciones
fueran coincidentes no haría falta negociar.
La negociación
busca eliminar esas diferencias, normalmente acercando
las posiciones gradualmente hasta llegar a un punto aceptable
para todos.
Para iniciar una
negociación tiene que haber además interés por parte de los
afectados en tratar de alcanzar un acuerdo.
Sólo con que
una de las partes no tuviera esta voluntad de entendimiento
no habría negociación.
Una regla que
debe presidir cualquier negociación y que facilita enormemente
el poder llegar a un acuerdo es el respeto a la otra parte.
No se le debe
considerar como un enemigo al que hay que vencer.
Muy al contrario, hay que verlo como un colaborador con
el que se va a intentar trabajar estrechamente con vista a superar
las diferencias existentes y llegar a un acuerdo aceptable.
Hay que tener
muy claro que cuando se negocia uno no se enfrenta con personas
sino que se enfrenta con problemas. Hay que buscar un acuerdo
que satisfaga las necesidades de todos los implicados.
No obstante,
frecuentemente no se respeta esta regla
fundamental y la negociación se convierte en una lucha encarnizada
en la que cada parte trata de imponer su voluntad, buscando
obtener el máximo beneficio a costa del oponente.
En este caso
las posibilidades de acuerdo se reducen
significativamente y en caso de alcanzarse se corren
ciertos riesgos:
Que la parte perdedora no cumpla
luego lo acordado.
Que la parte perdedora cumpla lo
acordado pero no esté dispuesta a negociar nunca más con quien
le ha vencido, imposibilitando establecer relaciones económicas
duraderas.
En definitiva,
hay que tratar de encontrar una solución equitativa que tenga
en cuenta los puntos de vista e intereses de todos los intervinientes.
De este modo
todos ellos considerarán el acuerdo como algo propio
y no como una solución que ha venido impuesta.
Además, todos
saldrán satisfechos de la negociación, con intención
de cumplir lo pactado y con interés en mantener esta relación
profesional que ha resultado tan beneficiosa.
Puede que esta
forma de entender la negociación basada en la cooperación no sea
compartida por la otra parte, que trate de imponer su estilo
particular basado en la confrontación.
Uno no debe
seguirle el juego. Justo al contrario,
hay que continuar buscando la colaboración, tratando de convencer
a la otra parte de sus ventajas.

Temario |

Próxima clase |
|