• Con pintura sin diluir se van concretando las casas con pequeños trazos blancos y anaranjados, aplicados con la espátula, dejando carga de pintura. A los techos se le aplican trazos con colores más oscuros.
• Se debe llevar un orden, de detrás hacia delante, a la hora de pintar.
• Se deja carga de pintura sobre la arboleda.
• La carga de pintura no debe cubrir todo el cuadro. Habrá zonas que queden a penas sin pintura y otras con una gran carga.