|
• Pasamos ahora a pintar un paisaje.
• Para esto, dibujamos el paisaje con carboncillo.
• Posteriormente, se mancha por zonas con la pintura muy diluida en aguarrás.
– Con la espátula arañamos el fondo y conseguimos las montañas.
– Con distintos tonos de color ocre diluido se marcan las casas del pueblo y los techos.
– Así mismo, marcamos la zona de arboleda con un color verde más fuerte, para dar idea de proximidad y, por tanto, profundidad con respecto al pueblo.


Lección
anterior |

Próxima clase |
|