| Una de las características
distintivas del marketing internacional es la necesidad de seleccionar
los países en los que introducir nuestra oferta comercial.
Una adecuada selección de los mercados, en los que venderemos
nuestros productos, es uno de los aspectos más significativos
para el éxito del marketing internacional.
La selección de los mercados requiere un análisis
D.A.F.O que detecte las Debilidades y Fuerzas de la propia empresa
y las Amenazas y Oportunidades del mercado. Se trata de realizar
un análisis interno de la propia empresa y un análisis
externo de las características del entorno.
El análisis interno, de las Fuerzas y Debilidades
de la propia empresa, supone estudiar los objetivos de la empresa,
así como sus recursos y capacidades. En este estudio se
trata de detectar que componentes de la empresa son más
competitivos y suponen una ventaja. Igualmente se estudian los
puntos débiles, las carencias de la empresa, las áreas
o recursos en los que somos menos competitivos. De especial importancia
es analizar como se adaptan los objetivos, recursos y capacidades
de la empresa al mercado.
El análisis externo trata de detectar las Oportunidades
del mercado. Igualmente estudiamos que tendencias suponen Amenazas
por perjudicar nuestra posición en el mercado. Por ejemplo
si nuestra empresa vende productos infantiles, la baja natalidad
española es una amenaza para el negocio, lo mismo si nos
dedicamos a la enseñanza infantil o de jóvenes.
En este análisis externo nos interesa especialmente estudiar
la fuerza y estrategias de los competidores en cada mercado, así
como la estructura del mercado. Otro aspecto fundamental del estudio
será la demanda del mercado y su previsible evolución
futura. El potencial de crecimiento de los mercados es un factor
clave en las inversiones internacionales.
El análisis y selección de mercados requiere el
estudio de numerosos aspectos tales como: el riesgo, los recursos
y capacidades, la competencia, los precios y márgenes,
el potencial del mercado, el entorno legal, económico y
cultural.
A) El riesgo. Una primera parte del análisis de
los mercados internacionales trata de estimar el riesgo que representa
para nuestra empresa vender o realizar inversiones en distintos
países. Se trata por tanto de precisar el riesgo asociado
a las inversiones o actividades que realizamos en un mercado.
Podemos diferenciar varios tipos de riesgo
Riesgo País. Con el término riesgo país
normalmente se designa la evaluación conjunta sobre los
peligros que un determinado país presenta para los negocios
internacionales. Actualmente algunas empresas utilizan como indicador
de riesgo país el diferencial entre la rentabilidad de
los bonos de un país y los bonos o letras del tesoro de
los Estados Unidos.
Riesgo Político. Denominamos riesgo político
al riesgo asociado a las actuaciones de los Organismos Gubernamentales
de un país que afectan negativamente a nuestra empresa.
Los cambios en las normas, los cambios en la aplicación
de las mismas, las actuaciones de las Administraciones públicas
que resultan perjudiciales para nuestro negocio.
El Riesgo Económico. Denominamos riesgo económico
al riesgo asociado a las variaciones en el ciclo económico
de un cierto país. El peligro que supone un cambio económico
desfavorable de la economía, así como el impacto
de problemas sociales.
Riesgo de tipo de cambio. Si la empresa tiene deudas o
debe cobrar en el futuro y esos compromisos financieros están
en otra moneda, la empresa se puede encontrar expuesta a sufrir
pérdidas ocasionadas por la variación en el tipo
de cambio.
Cobertura del riesgo de tipo de cambio. La cobertura del
riesgo asociado al tipo de cambio se realiza fundamentalmente
mediante operaciones internas y externas de cobertura.
I. Operaciones internas de cobertura. Las operaciones
internas de cobertura consisten en realizar operaciones que disminuyan
el riesgo asociado a las variaciones en la cotización de
las monedas. Una transacción en una divisa que supone un
riesgo de tipo de cambio puede ser anulado mediante la realización
de una transacción de signo contrario. Por ejemplo si he
vendido a un cliente extranjero y me pagará dentro de 1
año 100.000 dólares, mientras que mi empresa opera
en Euros, la variación en la cotización del dólar
frente al euro dentro de un año supone un riesgo. Si pido
un crédito en dólares por la misma cantidad y para
devolver en el mismo plazo el riesgo del crédito es de
signo contrario al anterior por lo que se anulan.
II. Operaciones de cobertura externa. Para cubrirnos podemos
emplear opciones y futuros. Al comprar una opción tenemos
el derecho, no la obligación, de comprar un acierta cantidad
de divisas a un precio dado en un momento del futuro. Pagando
una cierta cantidad por el derecho de compra, podemos ejercer
el derecho de compra en el futuro o perder la cantidad dada como
prima. Por ejemplo, si la multinacional Nestle quiere garantizarse
un precio de 50 dólares el saco de café dentro de
un año, compra una opción sobre café para
dentro de un año. Si dentro de un año el saco cotiza
a 70 dólares, ejercita la opción de comprarlo a
50, si cotiza a 40 puede desistir de utilizar la opción
y comprar a 40 el saco en el mercado al contado. Igualmente podemos
utilizar futuros para cubrir el riesgo de tipo de cambio. Mediante
los contratos de futuro nos obligamos a comprar a un cierto precio
en el futuro. Comprando un futuro sobre café nos comprometemos
a comprar café a un cierto precio en el futuro.

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