Ayudándonos con el
dedo o con alguna herramienta alisamos las
superficies de unión y eliminamos excesos de barbotina y
dejamos
reposar unas horas.

Ahora las tazas ya
están acabadas a falta de
los alisados finales. El barro se va haciendo más manejable
para
acabados a medida que endurece. Otra posibilidad de herramienta para
alisados son los carnets usados. En este caso estamos usando un carnet
antiguo de biblioteca que iguala la superficie del barro de un modo
estupendo.
