Se dividen en proteínas completas , aquellas que contienen los nueve aminoácidos esenciales que deben ser ingeridos con los alimentos, ya que el organismo no puede sintetizarlos. Este tipo de proteína la podemos encontrar en la carne de vaca y aves, pescado, huevos, lácteos y la soja.
Por otro lado están las denominadas proteínas incompletas, cuando los aminoácidos esenciales se encuentran en menor proporción o le falta alguno. Las podemos encontrar en los frutos secos y granos principalmente.
Las proteínas vegetales (incompletas) se pueden combinar y así formar una proteína completa. Por ejemplo, podemos elaborar un plato que combine las habichuelas con arroz (legumbres más cereales) y así obtendremos una proteína de elevado valor biológico. Resaltar que la ingesta de proteínas de origen vegetal, supone un incremento del consumo de fibra y una reducción de la ingesta de grasas saturadas y colesterol, con los efectos beneficiosos que esto supone.
Los alimentos que incluimos en este apartado, ricos en proteínas son:
Carne, pescado, aves, legumbres (garbanzos, habichuelas, guisantes), huevos, frutos secos (nueces, piñones, almendras, etc.), semillas. También están presentes en la leche y sus derivados.