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13. Reflexiones de la Autoestima
La autoestima y sus manifestaciones son individuales y personalizadas.
Tener una autoestima saludable, no es cuestión de edad ni de experiencia.
Cada persona con su historia de vida construye las estructuras de su autoestima que, ciertamente, es susceptible de cambio en cualquier momento de la vida.
La autoestima no es el éxito, está limitada por factores internos de circunstancia e historia de vida, y también por factores externos y sociales.
No implica únicamente autoayuda, reafirmación externa de apariencia y eficiencia ni nuevas metas que son, algunas veces, sinónimo de nuevas exigencias.
Las personas con problemas de abuso de alcohol suelen tener una autoestima baja.
Quien se siente bien consigo mismo tiene mayores probabilidades de no consumir alcohol en exceso: no necesita recurrir a él para reafirmarse a sí mismo, explora nuevas experiencias, se comunica con asertividad, logrando integrase al grupo, se pone metas realistas, a corto, mediano y largo plazo. Una de las metas de la autoestima es la autorrealización.
Frente a constantes cambios y avances, tanto tecnológicos como científicos, el ser humano requiere un mayor número de recursos fisiológicos, psicológicos, sociales y de educación formal. La autoestima se considera un recurso psicológico que contribuye a preservar el propio bienestar biológico, psicológico y social.
La autoestima es una herramienta importante para que los adolescentes tomen decisiones que coadyuven a su salud integral.
La autoestima incorpora la confianza en la propia valía, permite no subordinar sistemáticamente la voluntad individual a la del grupo.
Algunos de los componentes de la autoestima son: el autoconcepto, la eficiencia personal, el respeto por uno mismo y por supuesto, el amor.
El autoconcepto no sólo incluye el conocimiento de los que se es, sino también de lo que se quiere ser y de lo que se debe ser.
El respeto se expresa en una actitud positiva y reafirmativa ante las necesidades, derechos, sentimientos y deseos propios.
En la adolescencia, el joven continúa la construcción y definición de su identidad; es decir, del autoconcepto.

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