Es necesario conocer cómo funcionamos, es decir, cuáles son nuestras fortalezas y aspectos positivos y cuáles son nuestras limitaciones. A partir de esta valoración, decidiremos qué aspectos deseamos mejorar y cuáles reforzaremos. El plan de acción para cambiar determinadas características debe ser realista y alcanzable en el tiempo (por ejemplo, la edad que tenemos es inamovible, la altura es otro factor poco variable a determinadas edades, etc.). Es decir, tenemos características que tendremos que aceptar y con las que convivir, intentando sacar partido y ver su aspecto positivo.
Veamos algunas claves para mejorar la autoestima:
1.No idealizar a los demás.
2.Evaluar las cualidades y defectos.
3.Cambiar lo que no guste.
4.Controlar los pensamientos.
5.No buscar obsesivamente la aprobación de los demás.