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LECCIÓN 12: METODOLOGÍA DE LA
SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS (II).
Condiciones de aplicabilidad del
método.
Para el autor Ferreira, los
grupos o casos en los cuáles se aplica un proceso sistematizador son diversos
y sus experiencias aún mas diversas. Ello implica que cualquier método para
ser aplicado con ellos debe caracterizarse por la flexibilidad, tanto
metodológica como conceptual. Puede suceder que el grupo o
caso esté conformado por personas con tradiciones intelectuales y analíticas,
que se sientan cómodos con una terminología más abstracta y técnica. Puede
suceder que el grupo innovador esté constituido por personas muy pragmáticas,
y que no se sientan cómodos con los lenguajes sofisticados. También puede
darse el caso de que el grupo tenga características sociales y/o culturales
muy particulares, y que esas características sean poco conocidas por parte
del facilitador. Por ejemplo, es sabido que los
innovadores son muy buenos para innovar pero que, por lo general, ellos no
son tan buenos para entender ni explicar sus innovaciones. El facilitador
deberá asumir que las innovaciones realizadas por la mayoría de los grupos
innovadores no están claras para ellos, y que las primeras expresiones tenga
mucho de confuso e incluso de engañoso. La aplicación del método debe
ser entendida como un proceso exploratorio de de-construcción (ingeniería
reversa) y de reconstrucción de la experiencia, que signifique una
reinterpretación de la experiencia, un re-aprendizaje de los que ya conocían
y sabían, tanto para los protagonistas y como para el facilitador. Para el facilitador, en
especial, la aplicación del método va significar dejar sus ideas a un lado y
seguir el hilo de las ideas de otros, dejar su lógica y seguir la lógica de
otros, dejar su manera de entender las cosas para ayudar otros a desarrollar
sus propias ideas. Ello no significa que el facilitador renuncie a sus
conocimientos e ideas, significa que el facilitador pone sus conocimientos e
ideas al servicio del pensamiento de otros, canalizándolos bajo la forma de
preguntas y de herramientas cognitivas para que sus contrapartes logren
construir su propio conocimiento y entender mejor sus experiencias. El facilitador debe tomar el proceso de los
talleres como un fenómeno emergente, es decir, como un proceso de
descubrimiento en donde todos los involucrados trabajan en las fronteras de
sus conocimientos, incorporando los descubrimientos como elementos que
influencian los pasos siguientes y la forma de llevarlos a cabo. Algunos supuestos detrás
del método.
El presente método de análisis
de experiencias se basa en algunos supuestos específicos. 1) El método busca entender experiencias innovadoras que fueron llevadas a cabo por personas o grupos de personas en el contexto de sus actividades económicas, institucionales y sociales. No se refiere a los procesos innovadores que ocurren, en los laboratorios de las universidades y empresas, bajo condiciones controladas.
Tomado de: S. Ferreira (2007) 2) El método busca entender las innovaciones que ocurren en el esfuerzo de lograr un objetivo, como un cambio necesario para realinear una experiencia con sus objetivos. 3) Se basa en el supuesto de que la mayoría de las innovaciones son respuestas a desafíos, son esfuerzos por solucionar problemas que han resistido a nuestras respuestas usuales, son reacciones creativas ante la ineficacia de lo que sabemos hacer. 4) Sabemos que existen personas que innovan simplemente porque les gusta, porque tienen un genio creativo que los impulsa hacia lo desconocido, hacia la experimentación, como los niños y algunos adolescentes. Pero creemos que la gran mayoría de las innovaciones hechas por adultos son estimuladas por un problema o una necesidad. 5) Asumimos que la mayoría de los innovadores no tienen conciencia clara de sus innovaciones ni de los procesos innovadores que llevan a cabo. El método se propone ayudarlos a entender mejor lo que hacen.
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