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LECCIÓN 11: METODOLOGÍA DE LA SISTEMATIZACIÓN
DE EXPERIENCIAS (I).
Estas lecciones han sido aporte de los consultores
Sebastiao M. Ferreira y Claudia Canepa (2007), de un documento que prepararon
y presentaron en un taller de sistematización del que yo fui parte activa.
Agradezco desde estas líneas el que los consultores me facilitaran el
material final del taller, que a continuación les presento. Al final del taller se ha hecho un recuento de todo el
proceso metodológico para revisar la consistencia de los pasos, para
clarificar el método para todos los participantes y para identificar los
requerimientos de capacidades que los facilitadores deben desarrollar para
aplicarlo en forma flexible y efectiva. El Propósito del
Método.
A decir de Ferreira (2007) el propósito general del método
es conducir un proceso de reconstrucción analítica de experiencias
innovadoras que ayude a su entendimiento, tanto por parte de sus
protagonistas como de los promotores de innovación social. Para ello el
método tiene algunos propósitos específicos: a) Entender el proceso de la experiencia innovadora, sus fases y puntos de quiebre y por qué ocurrieron. b) Identificar las principales innovaciones que han sido realizadas, caracterizar el proceso innovador y sus dinámicas. c) Entender la situación presente de la experiencia y sus perspectivas estratégicas. d) Identificar los requerimientos de soporte para que la experiencia pueda desarrollar su potencial. Esos propósitos se logran por medio de una reconstrucción
de la experiencia en que los protagonistas son invitados a repensar sus
ideas, revisar las evidencias y a reconsiderar sus interpretaciones. Finalmente, la aplicación del método por diversas personas
contribuirá al desarrollo de una herramienta de análisis y sistematización de
experiencias y al mejoramiento de los recursos cognitivos de los promotores
de innovación social. Los Principios
del Método (S. Ferreira)
Cuando el grupo tenga dificultad para articular una idea, el facilitador deberá generar herramientas y recursos cognitivos (tarjetas, cadena de preguntas, matrices, mapas conceptuales, diagramas, tablas, líneas de tiempo, etc.) que ayuden al grupo a avanzar en forma gradual.
Puede suceder que el conocimiento generado sea distinto del previsto al inicio del proceso, por ello es conveniente al final se acuerde de nuevo el tipo de uso que se dará a los resultados del proceso; qué elementos se pueden difundir abiertamente y qué otros elementos se desea mantener reservados. El facilitador tiene la obligación de respetar esos acuerdos.
El ambiente debe ser de satisfacción todo el tiempo; aun cuando se estén tratando temas delicados. No hay que olvidar que la capacidad de realizar análisis profundos depende del nivel de entusiasmo que el grupo sienta hacia los temas que están siendo tratados. Cada descubrimiento hecho por el grupo debe ser destacado para que se perciba claramente como se está avanzando en el proceso de análisis.
Puede ser conveniente que, en conversaciones previas, se realice un recuento preliminar de la experiencia para identificar quienes deben estar en el ejercicio de identificación de las innovaciones, descripción de los procesos innovadores y exploración de posibilidades de futuro. |