7ª
CLASE
Composición química del mosto y vino 8ª
CLASE
La fermentación alcohólica
9ª
CLASE
Vinificación en blanco 10ª
CLASE
Vinificación en tinto (I)
Lección 6ª
La vendimia
Una vez alcanzada la maduración total de
la uva, se procede a vendimiar. Es importante elegir
con precisión este momento, pues de esta elección depende
en gran parte la calidad del vino que vamos a obtener e incluso
qué tipo de vino podemos obtener.
Importancia de la elección
de la fecha de la vendimia
Como vimos en la lección anterior, las sustancias
que han ido modificando sus concentraciones durante la maduración
alcanzan en un momento determinado un nivel, llamémosle así, óptimo.
Se trata de obtener los valores adecuados de
esas sustancias para que el vino que vamos a elaborar se acerque
a las características que deseamos darle.
Dos son los parámetros clásicos en
los que nos basamos para determinar este momento: contenido
en azúcares y contenido en ácidos. A esto hay que añadir,
en el caso de los tintos, el contenido en sustancias polifenólicas,
que son las que proporcionan el color.
a) Azúcares.-
Tenemos que alcanzar unos valores
adecuados al grado alcohólico del vino que queremos
obtener:
Por cada 17 g/l. de azúcar se viene
a formar, aproximadamente, un grado de alcohol.
En vinos tintos, por ejemplo, si se quiere hacer un
vino de crianza o reserva (de larga guarda) interesa
más un alto contenido alcohólico, pues esto le ayuda
a evolucionar más tiempo en buenas condiciones.
En tintos jovenes (de cosechero o de consumo en el año)
no lo necesitan tanto como con el crianza, pues
se van a consumir pronto.
El alcohol lo que viene a ejercer
es una función protectora de los ataques al vino de diferentes
bacterias o levaduras, es un gran antiséptico
del vino.
b) Ácidos.-
La acidez del vino debe ser compensada: sin ser muy alta (daría
lugar a un vino difícil de beber), pero sin ser tampoco baja:
Una adecuada acidez es buena para
el estado sanitario del vino, para evitar la proliferación
de determinados microorganismos perjudiciales que se desarrollan
con un pH más alto.
Asimismo, una adecuada acidez proporciona al vino una mejora
en su coloración y es fundamental para
equilibrar las cantidades de otras sustancias que existen
en el vino.
Es una de las sustancias que forman parte de la estructura
básica de un vino; es uno de sus "pilares". De hecho,
una acidez baja ha de corregirse (da vinos sin personalidad,
algo apagados).
Es en los blancos donde el factor acidez juega un mayor
peso en la estructura de los vinos.
En contraposición a los azúcares que aumentan continuamente,
la acidez va descendiendo: así, normalmente si se vendimia
tarde, con la uva muy madura, la uva tiende a estar
con la acidez justa o incluso le falta para darle equilibrio
al mosto.
Por eso es importante elegir la fecha de la vendimia en el
momento en que estando ya la uva con mucho color y aromas,
y su grado alcohólico deseado, tenga un acidez correcta, que
no sea demasiado baja. En este último caso es más o menos
frecuente tener que corregir la acidez del mosto ya en la
bodega, añadiendo ácido tartárico generalmente (esto se da
más en zonas meridionales de clima más cálido, que propician
una acidez ajustada).
Analicemos ahora dos posibles escenarios:
a) Tendencia a adelantar la vendimia
Por lo general es con el objeto de obtener vinos
más ligeros en alcohol y más afrutados, que se
parezcan más a las características de las uvas de las que
proceden.
Se busca también un mayor
contenido aromático, pues la acumulación
de aromas en la uva se ha visto que alcanza un máximo poco
antes de la maduración total de ésta, sobre todo en
climas cálidos, en los que un retraso en la vendimia nos haría
perder gran parte de su contenido aromático, obteniéndose
vinos más neutros, de peor calidad en nariz y menos afrutados.
Por otro lado, cuando el nivel de compuestos aromáticos acumulados
en los hollejos es máximo, la acidez es mayor y potencia esta
frescura y afrutado.
Otras veces es necesario hacerlo por las condiciones climáticas:
si en los días previos a la vendimia
se esperan lluvias, entonces se tiende a adelantar
la recogida:
Estas lluvias podrían disminuir el
grado alcohólico ya obtenido por la uva, por un efecto
de dilución en los racimos. Por otro lado, con la uva madura,
un aumento brusco de la humedad en esta época todavía calurosa
puede favorecer la aparición de la BOTRYTIS CINEREA, que
puede provocar la pudrición
rápida de los racimos si no se recogen.
b) Tendencia a retrasar la vendimia
Se hace para conseguir el efecto contrario,
obtener más grado alcohólico,
lo que es interesante como hemos indicado para los vinos de
crianza, y obtener menos
acidez de la uva,
lo que es interesante en vinos procedentes de uvas con una
alta acidez y en otros para conseguir un equilibrio de sus
otros componentes.
En el caso de los tintos, es interesante dejar
madurar la uva al máximo pues así se alcanzan las mayores
concentraciones de sustancias polifenólicas, que son como
ya hemos visto la mayoría de las que aportan el color rojizo
y amoratado característico de los vinos.
Por lo general, en tintos para guarda se apura al máximo
la maduración de la uva, ya que interesa tener altas concentraciones
de taninos, uno de los grupos más importantes de los polifenoles.
Con todo esto vemos lo importante que es decidir correctamente
esta fecha para no comprometer desde un principio las características
del vino que deseamos elaborar. Con esto se demuestra que:
El vino no empieza en la bodega
como mucha gente cree, sino que es vital seguir el desarrollo
de la vid durante todo el año y, fundamentalmente, los
meses previos a la vendimia.