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CONCEPTO DE CRIANZA
El vino de crianza es un vino procedente de uvas de
buena o muy buenas aptitudes para que una vez correctamente
vinificadas, puedan evolucionar bien en el transcurso de
un determinado periodo de tiempo, dando lugar a un vino con características
propias, con "bouquet".
Por bouquet
entendemos las características de color,
sabor y aroma que sólo consiguen ciertos vinos
con su evolución en el tiempo.
El periodo de tiempo del que hablamos es lo que se denomina
periodo de crianza del vino, que suele comenzar con un
reposo en barriles de roble y se
complementa posteriormente con un periodo de reposo
en botella de vidrio.
Es un periodo de tiempo indefinido, no hay ninguna fórmula
matemática que señale el tiempo adecuado, esto depende de muchos
factores, sobre todo de cómo se presente la uva, por lo
general cada año de una manera diferente.
El objeto de la crianza es por tanto el mejorar las
características de ese vino joven, buscando que se modifiquen
para una mejora tanto de sus percepciones visuales como aromáticas
y de sabor.
VINOS APTOS PARA LA CRIANZA
La aptitud para la crianza depende de algunos factores
como son:
Variedad de la uva/uvas.
Calidad de la uva ese año.
Tipo de elaboración que se le
de (ej.: maceración larga, muy larga, corta…).
"Coupage": es la mezcla de diferentes
tipos de uvas para buscar un equilibrio y mayor complejidad
en el vino; otras veces es para neutralizar en parte o totalmente
determinadas características no deseables de una determinada
variedad de uva.
Veamos, según tipo de vino, las aptitudes para la crianza:
a) Vinos Tranquilos:
Vinos tintos.- La mayoría tienen buena evolución
en madera y/o botella.
Vinos blancos.- Sólo los procedentes de algunas
variedades evolucionan positivamente. Ejemplos: variedad Chardonnay,
variedad Viura o Macabeo.
b) Vinos Especiales
Vinos espumosos.- Tanto los Cavas como los Champagne
basan buena parte de su calidad en el periodo de crianza que
han tenido en la botella. No es normal crianza en barriles
en este tipo de vinos.
Vinos generosos.- Los tipos Finos, Amontillados,
Olorosos y Manzanilla en Jerez y Sánlucar de Barrameda, al
igual que los finos, amontillados y olorosos de Montilla-Moriles
también deben gran parte de su calidad a la peculiar crianza
que tienen por el original sistema de soleras y criaderas.
Los vinos de Oporto tienen también magníficas evoluciones
tanto en los grandes barriles de madera típicos de la zona
como una gran longevidad en la botella, como pueden ser por
ejemplo los Vintages o L.B.V. (Lated bottles Vintages )

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