Sabe
seleccionar a sus componentes: gente con experiencia,
con capacidad de trabajar en equipo, con personalidades complementarias.
Gente motivada, con ganas.
Buenos profesionales
permiten formar buenos equipos, pero también buenos equipos
consiguen desarrollar buenos profesionales.
Se nombra
un jefe de equipo con carisma, una persona capaz
de conducir grupos humanos, con capacidad de organización. Una
persona que sabe comunicar, motivar, exigir; una persona que
se sabe ganar la confianza y el respeto de sus colaboradores.
Consigue imponer
un elevado nivel de profesionalidad: el trabajo se realiza
concienzudamente, con rigor, no se deja nada al azar.
Se define
claramente el cometido del equipo, sus funciones,
los objetivos que tiene que alcanzar.
Dentro del
equipo cada miembro conoce perfectamente cual es su papel.
El proyecto
encomendado es difícil, exigente, pero alcanzable.
Se trata de un proyecto ilusionante que supone un auténtico
desafío profesional.
La organización
presta al equipo el apoyo necesario, facilitándole
los medios humanos y técnicos requeridos, el acceso a la información
pertinente.
Existe mucha
comunicación dentro del equipo, la atmósfera de trabajo
es de cordialidad, de respeto. Existe cohesión dentro del equipo,
surge un sentimiento de compromiso.
El ambiente
es de participación, los miembros exponen sus opiniones,
se fomenta el debate abierto, sin cortapisas, no se intenta
imponer un pensamiento único.
La critica
constructiva es bienvenida. No obstante, una vez adoptada
una decisión se exige un apoyo sin fisura.
El equipo
sabe integrarse dentro de la organización, desarrolla
lazos eficaces de comunicación y colaboración con el resto de
departamentos.
La organización establece un sistema
de motivación y remuneración que tiene presente tanto
al equipo en su conjunto como a sus miembros individualmente.
La organización sabe recompensar el esfuerzo realizado.
La organización establece un sistema
de evaluación del equipo que permite detectar con
rapidez posibles carencias, lo que ayuda a adoptar las medidas
correctoras necesarias.