El pensamiento de equipo describe
un proceso que se desarrolla a veces dentro de los equipos de
trabajo que les lleva a tener una visión
particular, propia, de la realidad. Es un proceso que
se desarrolla de forma gradual.
Cuando el equipo
pasa mucho tiempo junto, cuando sus miembros mantienen una relación
muy estrecha, puede ir surgiendo un sentimiento de diferenciación
entre "nosotros" (los miembros del equipo) y los "otros" (el
resto de la organización).
Los miembros del equipo terminan
viéndose como una clase especial, una especie de élite.
El equipo deviene una especie de coto cerrado en el que se va
imponiendo una forma uniforme de ver la realidad, caracterizada
a veces por cierta prepotencia.
"Nosotros
tenemos razón y los demás están equivocados".
Esta percepción se puede ir alejando
de la realidad y ello sin que el equipo sea consciente.
En los equipos
de trabajo puede resultar a veces difícil expresar una opinión
que se aparte de la línea oficial.
Los miembros del equipo pueden evitar
manifestar una opinión discrepante por miedo a ser tachados
de desleales.
Ante la falta de opiniones críticas,
el equipo va desarrollando su propia visión de la realidad sin
que nadie sea capaz de dar la voz de alarma.
El mismo miembro
que internamente pudiera discrepar de la opinión "oficial" termina
convencido de que era él quien estaba equivocado.
Y en base a esta visión distorsionada
el equipo puede ir tomando decisiones que resulten completamente
erróneas.
No resulta raro
que equipos integrados por profesionales muy experimentados
tomen decisiones completamente equivocadas debido a que parten
de premisas erróneas.
Algunas de las consecuencias negativas
del pensamiento de equipo pueden ser:
Se toman
decisiones en base a la visión que maneja el grupo, sin
explorar en profundidad otras posibles alternativas.
Al estar el equipo plenamente convencido
de que su decisión es correcta no se analizan las posibles
consecuencias que pudieran derivarse si esta fuera equivocada.
Tampoco se elaboran planes de emergencia
por si la decisión adoptada falla.
Entre los factores que pueden
incidir en que un equipo de trabajo sea mas propenso al pensamiento
de equipo se pueden señalar los siguientes:
Equipos
de tamaño mediano o reducido donde sus integrantes
trabajan muy estrechamente.
Equipos con
un líder fuerte, que ejerce una intensa influencia
sobre el resto de los miembros.
Equipos que
confunden la cohesión con el pensamiento único, en
los que se impone de forma casi obligatoria la unanimidad, aceptar
la línea oficial.
Para tratar de evitar los efectos
negativos de este pensamiento de equipo es necesario favorecer
el debate interno, fomentar el intercambio de puntos de vista,
aceptar la discrepancia en la fase de deliberación.
La diversidad
de opiniones no tiene por qué amenazar la unida del grupo.