Oferta
y demanda son las dos fuerzas que interactúan en los mercado,
determinando la cantidad negociada de cada bien (o
servicio) y el precio al que se vende.
La
demanda
La
demanda de un bien determina la cantidad de dicho bien
que los compradores desean comprar para cada nivel
de precio.
La
demanda viene determinada por una serie de variables:
a)
Precio del bien: La
cantidad demandada se mueve de forma inversa al precio:
si el precio de un bien sube se demanda menos, mientras que
si baja su demanda aumenta.
b)
Renta: Normalmente si aumenta la renta del
consumidor aumenta también la cantidad demandada
de un bien. Este es el comportamiento que presenta la mayoría
de los bienes, a los que se denomina "bienes normales".
Pero
cabe la posibilidad de que al aumentar la renta del consumidor
disminuya su consumo de un determinado bien; son los llamados
"bienes inferiores". El mayor poder adquisitivo del
consumidor le permite sustituirlos por otros de mayor calidad.
Por
ejemplo, el sucedáneo del café. El consumidor de este producto
cuando aumenta su renta tiende a reemplazarlo por café.
c)
Precio de los bienes relacionados: distinguiremos
entre bienes sustitutivos y bienes complementarios.
Bien
sustitutivo es aquel que puede satisfacer la necesidad
del consumidor prácticamente igual que el bien en cuestión
(por ej. la margarina es un bien sustitutivo de la mantequilla).
Bien
complementario es aquel que se consume conjuntamente
con el bien en cuestión (por ejemplo, raqueta de tenis y
pelota de tenis).
Si
sube el precio del bien sustitutivo aumenta la demanda del
bien (y lo contrario si baja).
Si
sube el precio de la mantequilla tenderá a aumentar la demanda
de la margarina (muchos consumidores sustituirán la mantequilla
por la margarina).
En
cambio, si sube el precio de un bien complementario baja
la demanda del bien (y lo contrario si baja).
Si
sube el precio de las raquetas de tenis disminuirá la demanda
de pelotas, ya que algunas personas dejarán de practicar este
deporte.
d)
Los gustos. Si un producto se pone de moda aumentará
su demanda, mientras que si pierde popularidad disminuirá
su demanda.
e)
Las expectativas sobre el futuro. En función de
cómo prevea el consumidor que puede cambiar el escenario influirá
positiva o negativamente en la demanda de un bien.
Si
el consumidor anticipa cambios de tecnología, subidas o bajadas
de precio, aumentos o disminuciones de sus ingresos, etc.,
su actual demanda de un bien puede verse afectada.
La
curva de la demanda es el resultado de la decisión
de millones de potenciales consumidores. Representa la
cantidad demandada de ese bien para cada nivel de precio.
Tiene
pendiente negativa ya que a medida que sube el precio
disminuye la cantidad demandada, mientras que si baja el precio
aumenta.
Variaciones
en el precio del bien producen movimientos a lo largo de la
curva, mientras que variaciones en las otras variables
señaladas producen desplazamientos de la curva.
Si
aumenta la renta del consumidor, o sube el precio de los
bienes sustitutivos, o baja el precio de los bienes complementarios,
o el producto se pone de moda, o las expectativas favorecen
el consumo actual, la curva de demanda se desplazará hacia
la derecha. Para cada nivel de precio los consumidores demandarán
una mayor cantidad.
Por
el contrario, si disminuye la renta del consumidor, o sube
el precio de los bienes sustitutivos, o baja el precio de
los bienes complementarios, o el producto pierde popularidad,
o las expectativas perjudican el consumo actual, la curva
de demanda se desplazará hacia la izquierda. Para cada nivel
de precio los consumidores demandarán una menor cantidad.
Veamos
un ejemplo.
Si
el precio medio actual de un vehículo todoterreno es de
25.000 euros y sus ventas anuales son de 10.000 unidades,
una disminución del precio producirá un aumento en las ventas.
Si
se mantiene el precio de estos vehículos, pero se ponen
de moda entre los jóvenes aumentarán sus ventas. Al mismo
precio que antes (25.000 euros) las ventas superarán las
10.000 unidades.
La
oferta
La
oferta determina la cantidad de un bien que
los vendedores ofrecen al mercado en función del nivel
de precio.
La
oferta viene determinada por las siguientes variables:
a)
Precio del bien. Cantidad ofertada y precio
se mueven en la misma dirección. Si el precio sube los
vendedores aumentarán su oferta, en cambio si el precio baja
la oferta también disminuirá.
Cuando
baja el precio de un bien disminuye la rentabilidad que obtiene
el vendedor lo que le llevará a orientar su actividad hacia
otros tipos de bienes.
Esta
relación paralela de cantidad ofrecida y precio determina
que la curva de oferta tenga pendiente positiva.
b)
Precios de los factores (recursos utilizados en
su fabricación). Si sube el precio de los factores aumenta
el coste de fabricación con lo que la rentabilidad obtenida
por el vendedor se reduce. Por tanto la relación de esta variable
con la oferta es inversa:
Si
sube el precio de los factores disminuye la cantidad ofertada
y si baja el precio aumenta.
c)
Tecnología: tecnología y cantidad ofertada se
mueven de forma paralela. Una mejora tecnológica conllevará
una disminución del coste de fabricación, aumentando la rentabilidad
del producto. Esto impulsará al vendedor a aumentar su oferta.
d)
Las expectativas: su influencia en la oferta es
similar a la que se vio al analizar la demanda. Las expectativas,
según cual sean (subida o bajada prevista del precio del bien,
cambios de gustos, tendencia al alza o a la baja del coste
de los factores, etc.), pueden favorecer o perjudicar la cantidad
ofertada.
De
las cuatro variables anteriores, variaciones en el precio
provocan movimientos a lo largo de la curva.
Mientras
que variaciones en las otras tres variables provocan desplazamientos
de la curva.
Ejemplo:
Si
baja el precio de los equipos de música su oferta disminuye;
el vendedor centrará sus esfuerzos en otros bienes que le
reporten una mayor rentabilidad (movimiento descendente
a lo largo de la curva).
Si
sube el precio de los componentes de los equipos de música
se incrementará su coste de fabricación, disminuyendo su
rentabilidad para cada nivel de precio. Esto originará,
al igual que en el caso anterior, una reducción de la oferta
(desplazamiento hacia la izquierda de la curva).
La
oferta y la demanda
El
punto de corte de las curvas de oferta y demanda se
denomina punto de equilibrio,
determinando una cantidad y un precio de mercado.
En
este punto la cantidad que los compradores quieren adquirir
coincide con la que los vendedores desean vender. Ambos grupos
quedan satisfechos y no surgen presiones sobre el precio (ni
al alza ni a la baja).
En
un mercado competitivo las decisiones individuales
de miles de compradores y vendedores empujan de forma
natural hacia el punto de equilibrio.
Si
en un momento dado el mercado no está en equilibrio esto se
puede deber a que el precio sea superior al de equilibrio
en cuyo caso la cantidad demandada será inferior a la ofrecida.
O
a que el precio sea inferior al de equilibrio en cuyo
caso la cantidad demandada será superior a la ofrecida.
En
ambos casos el precio sufrirá presiones que lo irán
empujando hasta alcanzar el punto de equilibrio.
En
el primer caso (precio superior al de equilibrio) se producirá
un exceso de oferta (la cantidad ofrecida a ese precio será
superior a la demandada). Se genera un excedente de oferta
que queda sin vender lo que llevará a los vendedores a ir
bajando el precio a fin de darle salida a estos bienes.
A medida que baja el precio la demanda del bien irá aumentando
al tiempo que la oferta se reduces. Este proceso continuará
hasta que se alcanza el punto de equilibrio.
En
el segundo caso (precio inferior al de equilibrio) se origina
un exceso de demanda (la cantidad demandada será superior
a la cantidad ofrecida). Esta demanda insatisfecha permitirá
a los vendedores subir el precio, lo que producirá un aumento
de la oferta y una disminución de la demanda. Este proceso
continúa hasta que se alcanza el punto de equilibrio.
Ejemplo:
El
mercado de bicicletas se encuentra en equilibrio, con ventas
anuales de 100.000 unidades a un precio medio de 100 euros.
Tras
la victoria de un ciclista nacional en el Tour , este deporte
se hace muy popular en el país, desplazando hacia la derecha
la curva de demanda.
Al
precio actual (100 euros) surge un desequilibrio: los vendedores
continúan ofreciendo 100.000 unidades pero los compradores
desean adquirir 180.000 unidades.
Este
exceso de demanda empuja al alza el precio de la bicicleta,
subida que hará que los vendedores quieran vender más y
los compradores adquirir menos.
Este
proceso finaliza cuando se alcanza el nuevo punto de equilibrio,
en el cual el precio de la bicicleta ha subido a 120 euros
y las ventas anuales a 140.000 unidades.