Lección 3ª: Comercio Exterior (I)


Comercio Exterior

El comercio exterior engloba los intercambios de bienes y servicios entre países. El comercio internacional permite mejorar el bienestar de cada país (comprador y vendedor).

Consideremos dos países: el primero (Milkland) sólo produce leche y el segundo (Meatland) sólo carne. Si no hubiera comercio entre ellos el primero sólo podría consumir leche y el segundo sólo carne. La situación de ambos mejoraría con el comercio internacional ya que ambos podrían diversificar su dieta y consumir leche y carne.

Incluso en el caso de que ambos países pudieran producir ambos bienes la situación de los dos mejoraría si cada uno se especializase en producir aquello que mejor supiese hacer.

Ventaja absoluta

Cuando se compara la eficacia productiva de dos países en relación con la producción de un determinado bien, aquel que utiliza menor cantidad de factores productivos para su elaboración se dice que presenta una ventaja absoluta.

Como primera aproximación se podría afirmar que cada país debería especializarse en producir aquello en lo que cuenta con ventaja absoluta.

Veamos un ejemplo:

Supongamos dos países, Alfa y Beta, que tan sólo elaboran dos tipos de productos, comida y bebida. Supongamos que el único factor productivo es la mano de obra.

En la siguiente tabla se recoge el nº de horas que cada país necesita para la producción de una unidad de estos bienes.

Se puede ver que Alfa es más eficiente en la producción de comida (necesita 5 horas frente a 10 que necesita Beta), mientras que este último lo es en la elaboración de bebida (4 horas frente a 6 horas).

Supongamos que el número de horas de trabajo con las que cuenta cada país es de 600 horas. En el gráfico siguiente (frontera de posibilidades de producción) se representan las distintas posibilidades de producción con las que cuentan Alfa y Beta en función del porcentaje de sus recursos que dedican a la producción de cada uno de estos bienes.

Alfa podría producir 120 kg de comida si dedicara el 100% de su mano de obra a la elaboración de este bien, 100 lt de bebida si se centrara en este bien, o alguna combinación intermedia de comida y bebida (situada en la línea que une ambos puntos) si dedicada parte de sus recursos a cada bien.

Beta podría producir 60 kg de comida, 150 lt de bebida, o alguna combinación intermedia.

Si entre ellos no hubiese comercio internacional las posibilidades de consumo de ambos vendrían limitadas por sus respectivas fronteras de posibilidades de producción.

En cambio, si cada país se especializase en la producción de aquello que mejor sabe hacer y luego comercializasen entre ellos aumentarían las posibilidades de consumo de ambos países.

Cada país estaría dispuesto a comprar al otro aquel producto que no fabrica siempre que le costase menos que elaborarlo el mismo.

Alfa compraría 1 lt. de bebida siempre que le costase menos de 1,2 kg de comida (ya que para elaborar un litro de bebida necesita 6 horas de trabajo, recursos con los que podría fabricar 1,2 kg de comida). Si le costase más de 1,2 kg de comida le resultaría más rentable producir su propia bebida.

Por su parte, Beta compraría 1 kg de comida siempre que le cueste menos de 2,5 lt. de bebida (para producir 1 kg. de comida necesita 10 horas de trabajo, recursos con lo que podría elaborar 2,5 lt. de bebida). Si le costase más de 2,5 lt. de bebida le resultaría más rentable producir su propia comida.

Vamos a comparar estos precios (para ello los expresamos en una misma base, por ejemplo kg. de comida).

Alfa compraría bebida siempre que la relación de intercambio sea 1 lt. < 1,2 kg. de comida.

Beta compraría comida siempre que la relación de intercambio sea 1 lt. > 0,4 kg. de comida (si el valor de 1 kg. de comida debe ser menor que el de 2,5 lt. de leche, dándole la vuelta a la expresión el valor de 0,4 lt. de bebida debe ser mayor que el de 1 kg. de comida).

Dentro de este intervalo (1 lt. > 0,4 kg, pero < 1,2 kg.) ambos países estarían interesados en comerciar.

Cuando un país abre sus fronteras al comercio exterior sus posibilidades de consumo aumentan, mejorando por tanto su bienestar.

Ventaja comparativa

La ventaja comparativa es el menor coste de oportunidad en la fabricación de un bien. El coste de oportunidad hace referencia a aquello a lo que hay que renunciar para producir un bien.

Por ejemplo, en el ejemplo anterior si un país decide producir determinado volumen de comida no podrá dedicar esos recursos a la elaboración de bebida.

Aunque es posible que un país presente ventaja absoluta en la fabricación de los dos bienes (comida y bebida) cada país tendrá ventaja relativa en uno de ellos, lo que justifica el desarrollo del comercio internacional.

Veamos un ejemplo:

En este ejemplo Alfa tiene ventaja absoluta en la fabricación de ambos bienes.

Analicemos ahora la ventaja relativa:

Comida: para producir 1 kg. Alfa renuncia (coste de oportunidad) a 1,66 lt. de bebida (para producir 1 kg. de comida necesita 5 horas de trabajo, recursos con los que podría producir 1,66 lt. de bebida) , mientras que Beta renuncia a 2,5 lt. de bebida. Por lo tanto, Alfa tiene ventaja relativa.

En bebida, por cada lt. Alfa renuncia a 0,6 Kg. de comida, mientras que Beta renuncia a 0,4 Kg. de comida, por lo que Beta cuenta con ventaja relativa.

Esta situación justificaría que Alfa se especialice en la preparación de comida y Beta en la elaboración de bebidas.

Alfa estará dispuesta a comprar bebida siempre que la relación de intercambio sea 1 lt. < 0,6 Kg. de comida y Beta comprará comida siempre que esta relación sea 1 lt. > 0,4 Kg.

Luego en ese intervalo (1 lt. > 0,4 kg. y < 0,6 kg.) surgirá y se desarrollará el comercio internacional entre ambos países.

Las posibilidades de consumo de Alfa y Beta con comercio internacional serían las siguientes:

Conclusión: si dos países tienen costes de oportunidad diferentes cada uno debería especializarse en producir aquello en lo que cuente con ventaja relativa, beneficiándose ambos del comercio internacional.