Cuando
una empresa necesita algún factor de producción acude
a sus respectivos mercados a adquirirlo.
En
cada uno de estos mercados de factores productivos existe
una oferta y una demanda que determinan un punto
de equilibrio (punto de corte de ambas curvas). Estos mercados
tienen funcionamientos similares por lo que nos fijaremos
tan sólo en uno de ellos, el de la mano de obra.
En
este análisis vamos a suponer que tanto los mercados
de los diferentes factores como el de los productos que
elabora la empresa son perfectamente competitivos.
Mano de obra
Este factor productivo tiene un precio en el mercado
que es el salario.
Cuando
una empresa estudia contratar mano de obra realiza un estudio
comparativo del benéfico que el empleado le puede
generar frente al coste que le va a suponer.
Este
beneficio se puede obtener acudiendo a la función de producción: